domingo, 4 de octubre de 2026

SENDERO DE LOS PUENTES – PARQUE NATURAL SAJA-BESAYA (CANTABRIA)

Entramos en el otoño y, por tanto, toca ya visitar los bosques, pues en estas fechas se encuentran en su máximo esplendor. Ello nos permite disfrutar de la bella estampa que nos deja esta estación, donde la naturaleza adquiere unos colores extraordinariamente bonitos, predominando los tonos cobrizos.

Empezamos con el bosque de Saja-Besaya, considerado el más extenso de Cantabria, flanqueado por las cuencas de los ríos Saja y Besaya, de ahí su nombre. En noviembre continuaremos con el de Burón, en el Parque Regional de Riaño y Mampodre (León) y el de Fabucao, en el Parque Natural de Redes.

Con la intención de cumplir con nuestro objetivo, el próximo sábado 10 de octubre de 2026 nos desplazaremos hasta el pueblo de Cabezón de la Sal. Lo cruzaremos y seguiremos un poco más adelante hasta alcanzar el pequeño pueblo de Ucieda. También lo atravesaremos hasta que, unos tres kilómetros más adelante, lleguemos a la zona conocida como la Casa del Monte.

Bonito paraje, con mucho arbolado, mucho verde, abundante agua y varias áreas recreativas. En este punto, nos bajaremos del autobús y daremos comienzo a la caminata del día: larga, pero altamente atractiva.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO

Ese día realizaremos un recorrido circular de unos 17,7 kilómetros, con aproximadamente 555 metros de desnivel y una dificultad moderada, más quizás por la longitud del recorrido que por la dificultad en sí misma.

Gran parte de la caminata discurrirá por el interior del bosque, más frondoso en algunos momentos y algo menos en otros. Pero será sumamente agradable transitar por su interior, gozando a su vez de una exquisita tranquilidad que nos hará olvidar que estamos caminando y realizando, si cabe, un esfuerzo físico que apenas notaremos.

Ya ubicados en la denominada Casa del Monte (área recreativa-fuente), comenzamos a caminar por una ancha pista de hormigón, en ligera línea ascendente al principio, con algo más de inclinación una vez hemos cruzado el puente de las Rozas y seguimos avanzando. Afrontaremos a partir de ese momento lo que podremos considerar nuestro primer repechín, quizás el único, pues los que vendrán después serán cortos y de mínima dificultad.

A pesar de empezar a subir caminados los primeros 10 o 15 minutos, el ascenso será sumamente agradable, pues estaremos dentro del bosque, rodeados de mucho arbolado y mucho verde. Transitaremos por un bosque en el que, a lo largo del recorrido, iremos entrando y saliendo, eso sí, sin dejar en ningún momento de caminar por el interior del Parque Natural de Saja-Besaya,

Según avanzamos, la pista se irá inclinando un poco más y el panorama se irá abriendo poco a poco, permitiendo que los rayos del sol vayan entrando en el camino, aún así habrá suficiente sombra, si es que ese día el sol decide aparecer.

Rebasada esta primera parte de la subida, toda ella por una ancha pista y firme de hormigón, que nos habrá llevado unos 45 minutos, seguiremos subiendo, ya con un firme algo más empedrado, pero nada dificultoso, durante otros 20 o 25 minutos.

Superado este último y pequeño tramo de subida por la pista, la dejamos, desviándonos a la izquierda. A continuación sortearemos unos peldaños de madera y nos meteremos en un estrecho camino de tierra y piedra, prácticamente en llano, por el interior del bosque que estamos visitando.

Cuando ya llevemos caminando una media hora por dicho camino, nos desviaremos momentáneamente de la ruta que estamos siguiendo, con la intención de acercarnos a contemplar un espectacular roble: el “Roblón de Tumbao”.

Vista esta joya de la naturaleza, retomamos el sendero por el que hemos venido transitando y seguimos por el interior del bosque, ahora con un firme quizás algo más irregular y teniendo que vencer alguna pequeña dificultad.

Seguimos adelante en ligera línea descendente, con algunos tramos de pequeñas subidas, avanzando durante unos 30 minutos y bordeando la falda de la montaña. En este momento salimos del interior del bosque, aunque permanecemos dentro del parque natural, que no abandonaremos ni un solo minuto durante toda la caminata.

A continuación, nos adentramos de nuevo en el bosque, en el que, como he comentado, estaremos entrando y saliendo continuamente. Nos iremos encontrando con una flora muy variada, donde predominan el roble y el haya, además de mucho carrasco.

En el instante en que nos adentramos de nuevo en el bosque, nos pararemos para tomar el tentempié. Una vez repuestas las fuerzas, seguimos avanzando por su interior, con buen firme donde pisar, en ligera línea descendente, aunque tendremos algún pequeño tramo llano y ligeras subidas durante otros 40 minutos.

Seguidamente volvemos a salir del bosque, tónica habitual durante toda la caminata: entrada y salida del bosque, que no del parque y caminamos en llano durante unos minutos, bordeando la ladera de la montaña y sin dejar de contemplar el frondoso y extenso bosque que vemos a nuestra izquierda.

Pasado este pequeño tramo, caminaremos con algo más de arbolado, en pronunciada bajada y con un firme un tanto irregular, durante unos 20 minutos.

Superada esa incómoda bajada, continuamos por el mismo camino, adentrándonos de nuevo en lo más frondoso del bosque y afrontando enseguida una pequeña pero pendiente subida. Nada que deba preocuparnos, con un suelo algo más irregular al principio y ya más liviano según vamos avanzando.

Tras caminar otros 25 minutos, relajadamente y disfrutando del interior del bosque, nos toparemos con el gigantesco haya de la “Llana de Olar”. Sin duda, otra gran joya que nos ofrece la naturaleza.

Una vez contemplado y fotografiado esta impresionante faya, reanudamos nuestra marcha, afrontando de nuevo una pronunciada bajada, con buen firme, durante unos 20 o 25 minutos.

A esta bajada le sigue una inapreciable subida, ya no por una zona tan umbría como supone caminar por el interior del bosque, que seguimos teniendo a nuestra izquierda. Al avanzar contemplaremos su gran frondosidad y su impresionante dimensión.

Durante otros 20 o 25 minutos transitaremos de nuevo dentro del bosque, en esta tarea de entrada y salida permanente durante toda la caminata. Lo haremos en llano, si bien tendremos variados tramos de continuos subes y bajas.

Recorrido este último tramo de continuos cambios de desnivel, afrontaremos una pequeña y cómoda bajada de unos 5 o 10 minutos, rodeados de una gran cantidad de carrascos, flora muy predominante en esa zona y con gran presencia a lo largo de todo el trayecto.

De nuevo abandonamos el bosque para seguir avanzando a cielo abierto durante unos 10 minutos por la ladera de la montaña, pero sin dejar de contemplar esa impresionante masa forestal que se pierde en el horizonte.

Dejado atrás este último tramo, entramos ya en una cómoda pista, rodeados de flora a izquierda y derecha, por la que continuaremos en ligera bajada durante unos 40 minutos, hasta llegar a una bonita área recreativa.

En principio, si no se nos hace demasiado tarde, nos quedaremos allí a comer el bocata. De lo contrario, es decir, teniendo en cuenta que la caminata es quizás un poquito larga y el tiempo se nos echa encima, no descarto que podamos parar a comer un poco antes, en el interior del bosque.

Al llegar a este bonito paraje donde se encuentra el área recreativa, tan solo nos quedará desandar los aproximadamente 15 minutos recorridos al principio, cuando dimos comienzo a la caminata, para llegar de nuevo a la Casa del Monte.

Allí daremos por concluida esta larga pero atractiva caminata que, con un poco de esfuerzo, habremos realizado.

UNA RUTA SIN ALTERNATIVA

En esta ocasión, lamentándolo mucho, no puedo ofreceros una ruta alternativa para aquellos menos habituados a caminar.

Sí la tendréis en la próxima salida, que realizaremos el 31 de octubre: Senda Costera de Foz, Playa de Reinante.

DATOS DE INTERÉS

No tendréis ninguna fuente durante todo el recorrido, tan solo en el punto de partida.

Durante todo el trayecto, si el sol decide salir, no será excesivamente molesto, pues, como es lógico, al estar metidos durante la mayor parte del recorrido en el interior de un bosque, la sombra está asegurada.

La ruta, como habréis visto en el encabezamiento, se denomina Senda de los Puentes. Por ello, a lo largo del camino nos toparemos con unos cuantos, concretamente con trece. Todos ellos son muy rudimentarios, madera resbaladiza y húmeda, por lo que deberemos extremar la precaución a la hora de atravesarlos. A poder ser, y para mayor seguridad, los pasaremos de uno en uno.

SALIDAS

  • Gijón:
  • H. Begoña:7:00 horas
  • El Carmen: 7:05 horas
  • Viesques: 7:15 horas
  • Quintueles: 7:30 horas

Coste de la salida:

  • Socios: 14 €
  • No socios: 17 €

Desayuno: en cafetería junto a El Pindal.
Refrigerio: por determinar.

Para solicitar plaza, contactar con nuestra compañera Soraya, teléfono 658 473 557, o a través del WhatsApp del grupo.

Fdo. Argimiro Blanco
Presidente del Grupo de Montaña y Senderismo Pisasenderos
Quintueles – Villaviciosa

viernes, 2 de octubre de 2026

GESTIÓN FIN DE CICLO-DESPEDIDA DEL PRESIDENTE


 Quintueles, 1 de Octubre de 2026

Estimados/as socios y socias:

Después de nueve años al frente del Grupo de Montaña Pisasenderos, desde el mismo momento de su creación, ha llegado la hora de dar un paso atrás definitivo y poner fin a esta responsabilidad, permitiendo que otros compañeros y compañeras tengan la oportunidad de liderar este magnífico grupo en el que nos hemos convertido.

No se me ocurre mejor momento para hacerlo que al finalizar nuestra tradicional comida de hermandad de fin de temporada, que una vez más compartiremos en el Restaurante La Llorea. Un encuentro que, además de celebrar todo lo vivido a lo largo de varios años, nos permite reforzar aún más los lazos de amistad que nos unen.

Un cierre de temporada que también tendrá como antesala nuestro tradicional Belén de Cumbres, que colocaremos  unos días antes junto a nuestros amigos naviegos del GM Peña Furada. Una hermosa forma de unir estas fechas con el espíritu navideño.

En ese ambiente agradable y festivo daremos por concluida la temporada 2026. Una temporada intensa y plenamente disfrutada, cargada de ilusión, buen ambiente, retos superados, anécdotas inolvidables y amistad “a esgaya”. Ese es, sin duda, el principal legado que creo dejar tras haber tenido el privilegio de liderar este Grupo durante tantísimo tiempo.

Me produce una enorme satisfacción personal dejar Pisasenderos en la cima de su trayectoria, con un ambiente de compañerismo ejemplar y una participación que, en sus inicios, parecía imposible para muchos. Todo ello es, y ha sido sin duda alguna, fruto del trabajo bien hecho en equipo, reconocido en numerosos foros del montañismo asturiano.

Sin embargo, todo en la vida tiene su momento. Saber retirarse cuando el grupo está consolidado, en calma y con una convivencia ejemplar me aporta la tranquilidad necesaria para tomar esta difícil decisión. Aunque también me deja una sensación agridulce, pues no me resultará fácil afrontar el día a día sin asuntos pendientes que resolver en favor del Club y de todos/as vosotros/as, algo que he hecho durante estos años con total y absoluta dedicación.

Estoy plenamente convencido de que esta situación de armonía, facilitará enormemente la labor a quien decida asumir el liderazgo y continuar tirando del carro. Bastará con seguir la senda ya marcada. Creo sinceramente que todo lo verdaderamente importante ya está hecho y sólidamente consolidado.

Mi marcha es únicamente de la dirección, no del Club. Seguiré realizando mis salidas semanales a la montaña y organizando, con quienes deseen acompañarme, nuevos viajes, nuevas variantes del caminos de Santiago: por ejemplo, el francés desde  Roncesvalles que pienso repetir, el del Norte desde Irún,  el primitivo desde Oviedo, o incluso porque no ¿?, el Lebaniego. Mucho por hacer todavía. Y desde luego, mi plan favorito a partir de ahora, marchas  de trekking dentro y fuera España que ya tengo  programadas. Obviamente, también seguiré caminando quincenalmente con el Grupo como un caminante más.

Ahora toca mirar atrás y reflexionar sobre si ha merecido la pena este proyecto que, partiendo de la nada, hemos convertido entre todos, en un referente social, lúdico y deportivo.

Recordar los momentos vividos, las aventuras compartidas, los buenos y malos momentos y las amistades surgidas en el camino deberá servirnos para seguir mejorando en los años venideros, sumando y no restando.

Siempre con un único objetivo: disfrutar juntos de nuestras montañas y costas en un ambiente de armonía, respeto y compañerismo.

Durante estos años como presidente, creo sinceramente que las cosas han funcionado bien; incluso, por qué no decirlo, muy bien. No ha habido problemas de convivencia reseñables y el grupo ha avanzado de forma ordenada y disciplinada. Quizá haya contribuido a ello mi carácter excesivamente exigente y mi constante preocupación porque todo funcione correctamente. Incluso puede que, en algunos momentos, algo más de lo medianamente razonable.

A pesar de ello, debo manifestar con absoluta sinceridad que he permanecido al frente de este maravilloso Club porque siempre he sentido vuestro apoyo mayoritario, vuestra confianza y, en muchos momentos, incluso una fe ciega en mi forma de gestionar el grupo, siempre con el objetivo de garantizar vuestro máximo bienestar y,  sobre todo, vuestra máxima seguridad.

He querido que el final de mi mandato llegue en un clima de absoluta armonía, convencido de haber dado lo mejor de mí mismo, con aciertos y también probablemente con desaciertos, porque equivocarse forma parte de la condición humana.

Quien trabaja y toma decisiones que afectan a terceros siempre tendrá más posibilidades de equivocarse que quien nunca hace nada, ni toma decisión alguna en favor de nadie, solamente en el suyo propio.

Mi deseo es que el grupo continúe con la misma filosofía de convivencia y disfrute, sin necesidad de cambiar su esencia, pues el modelo actual ha demostrado sobradamente su validez. No obstante, será el nuevo Presidente o Presidenta quien decida cómo continuar, y estoy convencido de que lo hará igual o incluso mejor, aportando su propio criterio y rodeándose de un buen equipo.

Pero sin olvidarse de aplicar esa máxima que dice “aquello que bien funciona, no debe tocarse mucho, y de tener que  hacerlo, que sea tan solo en lo absolutamente esencial”.

Aprovecho este momento para recordar algunas de las salidas más significativas que hemos compartido y que,  con tanta ilusión,  he ido planificando año tras año para todos/as vosotros/as: las Hoces del Río Duratón, el Cañón del Río Lobos, los Arribes del Duero, la Ribeira Sacra, los Fiordos Leoneses de Riaño, la Ría de Arousa y la Isla de Sálvora, las Merindades burgalesas o los yacimientos de Atapuerca, entre muchas otras.

Aunque estas sean algunas de las más destacadas, no han sido las únicas. Más de 200 rutas, todas ellas diferentes y enriquecedoras, han sido igualmente planificadas con cariño y  entusiasmo. Un bagaje que considero, avala mi trayectoria al frente del Grupo de Montaña Pisasenderos.

Entre todas estas experiencias, me gustaría destacar tres auténticas joyas: la estimulante marcha a Covadonga durante tres sábados consecutivos, el Camino de Santiago, en sus distintas variantes, y las inolvidables expediciones por Marruecos. Estas vivencias nos permitieron convivir durante semanas enteras, fortaleciendo amistades y creando vínculos que perdurarán para siempre.

Sin duda, marcaron un antes y un después en la historia de nuestro Grupo, demostrando que Pisasenderos es mucho más que un grupo de montaña: es una gran familia unida por la pasión por la naturaleza, el compañerismo y una forma diferente y,  sobre todo,  saludable, de entender la vida.

A nuestra llegada a Covadonga iba a recibirnos Adolfo Mariño, pero un día antes nos llamó comunicándonos que le había surgido un imprevisto de última hora y que en su lugar seríamos muy bien recibidos por otro compañero, como así fue; pues nos recibió cariñosamente, transmitió muy buenos deseos para todo el grupo e incluso posó con todos nosotros rodeando a la Santina.

Este compañero era el canónigo David Cueto, Director por entonces de la Escolanía y hoy en día Abad del Real Sitio de Covadonga. Nombramiento que tuvo lugar el 2 de septiembre de 2024,  sustituyendo en el cargo a  Adolfo Mariño que fue nombrado Vicario General.

Visita que sin duda alguna, nos animó a continuar nuestra andadura. Pues, que asturiano sea o no creyente, no se motiva visitando a la Santina.

Cuando propuse organizar el primer viaje a Marruecos, jamás imaginé el alcance que tendría aquella iniciativa. Pensaba para mis adentros: « ¿Quién va a querer acompañarme a un destino tan complejo y diferente? ».

El resultado es bien conocido por los 54 compañeros y compañeras que, en dos tandas diferentes por el Atlas y por el desierto, se animaron a participar en una experiencia extraordinaria e inolvidable con nuestro gran anfitrión Mohamed, el “Momo”, súper atento, servicial y cariñoso con todos/as nosotros/as.

Algo similar ocurrió con el Camino de Santiago. Aunque ya lo había realizado anteriormente en otras cinco ocasiones en familia desde el año 1993, sin perderme ni un solo año Xacobeo, hasta que llegó la pandemia. Una de ellas completo desde Roncesvalles, no estaba convencido de que la propuesta despertara interés alguno dentro del grupo.

Una vez más, vuestra positiva respuesta superó todas mis expectativas.

No quisiera despedirme sin agradecer de manera muy especial a quienes me han acompañado desde el principio: Yolanda y Soraya, con quienes inicié este proyecto contra viento y marea, por su exquisita lealtad, altísimo nivel de compromiso con el Club, y máxima capacidad de trabajo. Y por supuesto, María y Lino, piezas fundamentales y vitales en mi organigrama desde la constitución del Club Deportivo Elemental en el año 2020. Hasta  entonces, éramos tan solo un Grupo de Montaña.

En todos ellos, así como en otras personas que se han sumado al Club a lo largo de estos últimos años, deposito toda mi confianza para garantizar un relevo sólido y positivo. Estoy completamente seguro, que al menos alguna de ellas, nuevas o veteranas,  se considere capacitada  / comprometida, y se atreva  a dar el paso necesario para liderar este magnífico grupo y consiga seguir  manteniéndolo en el lugar que le corresponde. Un lugar ganado a pulso, sin ayudas de ningún tipo, gracias únicamente al trabajo, la ilusión y el comportamiento ejemplar de todos/as vosotros/as. Si bien, debo asumir y reconocer,  que la tarea de encontrar un relevo de plena garantía, que lleve al Club por la senda adecuada, no será tarea fácil, pero tampoco imposible.

Si tan solo hay una persona que se atreva a asumir el liderazgo, tendrá todas las posibilidades de ser el nuevo presidente. Si hubiese dos o más personas dispuestas a ello, lo someteríamos a votación entre todos los socios/as. Si por el contario, ningún socio/a, estuviese dispuesto a asumir semejante responsabilidad, pues tendríamos un grave problema. Y por tanto, de darse esa situación que sinceramente no contemplo, dificultaría muchísimo que Pisasenderos pudiese seguir avanzando en la misma línea positiva que hasta ahora lo ha venido  haciendo.

También quiero mostrar especial agradecimiento al equipo de colaboradores que me han acompañado y arropado durante estos dos últimos años. Desde el primero al último, sin ningún tipo de excepción. Su ayuda ha sido fundamental para garantizar la seguridad de todos/as en las rutas, y para que yo pudiera prolongar mi mandato cuando el grupo atravesó momentos de incertidumbre, llegando a estar parado dos meses, por el hecho de haber comunicado entonces, mi decisión, de no seguir por más tiempo  al frente del mismo.

De no haber retomado la dirección en aquellos momentos difíciles de comienzos del 2025, probablemente no habríamos disfrutado de las distintas etapas del Camino de Santiago ni de las expediciones a Marruecos que tantos recuerdos imborrables nos han dejado.

Por eso, me siento profundamente satisfecho de haber continuado un poco más. Pero esta vez la decisión es definitiva, ya no hay vuelta atrás.  Mi continuidad ya no será una opción.

Eso sí, seguiré ayudando en todo aquello que sea necesario desde la discreción y el compromiso que siempre he mantenido con el Club. Pero ya sin capacidad de decisión, ni responsabilidad alguna por la que responder.

Finalmente, quisiera daros las gracias de corazón a todos/as los que habéis formado conmigo parte de este camino.

Gracias por vuestro respeto,  confianza,  comprensión y apoyo constante y sincero.

Ha sido un auténtico honor presidir Pisasenderos.

Ahora es momento de dejar paso a nuevas personas, jóvenes o menos jóvenes, con ilusión y capacidad. Y sobre todo con compromiso (imprescindible) para que continúen esta trayectoria y mantengan vivo el legado que  entre todos hemos construido.

Todavía quedan muchas rutas por recorrer y muchas montañas por descubrir en Asturias y nuestro entorno más cercano  - León, Galicia, Cantabria- que,  personalmente ya no me corresponderá  planificar.

No obstante, quienes tomen el relevo, dispondrán de un valioso patrimonio: más de 200 rutas que cuidadosamente he ido planificando, documentado y reseñando a lo largo de todos estos últimos años.

Mi principal recomendación, es que nunca se pierda la esencia que nos ha hecho diferentes: la inclusión, la convivencia, el respeto mutuo y la capacidad de disfrutar juntos de la montaña, independientemente del ritmo o las capacidades de cada persona.

Pero esto, todavía no se ha acabado. Aún nos quedan por delante algunas magníficas jornadas de senderismo por realizar antes de cerrar definitivamente este ciclo: el bosque de Saja-Besaya en Cantabria, la senda costera de Foz a la playa de Reinante (Lugo), los bosques de  Fabucao en el Parque Natural de Redes y Burón en el Parque Regional Montaña de Riaño y Mampodre (Leon). Fuera de programación, tendremos también la I marcha grupal junto a otros grupos por las brañas vaqueiras, organizada por el GM la Chiruca de Cudillero con la colaboración de la FEMPA.

Y por supuesto, nuestro tradicional Belén de Cumbres.

Disfrutemos de ello y cerremos el año como se merece.

Finalmente, como colofón a esta gran temporada, la Gala de Navidad, donde espero y confío poder presentaros al nuevo Líder del Grupo, que guiará a Pisasenderos hacia una nueva etapa, seguro que llena de ilusiones y grandes proyectos como ha ocurrido hasta ahora.

Estoy convencido de que el futuro del grupo será brillante y de que,  durante muchos años más, seguiremos disfrutando juntos de nuestras montañas y de la extraordinaria naturaleza que nos rodea.

Con gratitud, afecto y cariño. 

 

Fdo.- Argimiro Blanco Sánchez

Presidente Equipo Deportivo Elemental  Grupo de Montaña y Senderismo Pisasenderos


lunes, 14 de septiembre de 2026

VALDEPIÉLAGO – VALDORRIA – VALDEPIÉLAGO (LEÓN)

 

El próximo 19 de septiembre de 2026 afrontaremos una nueva y paisajística ruta. Eso sí, no estará exenta de una moderada dificultad y de un poquito de esfuerzo, pero nada exagerado: será una ruta asumible para cualquiera de nuestros caminantes.

Con la finalidad de intentar conseguir nuestro objetivo, nos desplazaremos hasta nuestra comunidad vecina de León, concretamente hasta el pueblo de Valdepiélago. Una vez allí, comenzaremos la caminata, que consistirá en realizar un recorrido de aproximadamente 14,6 km, con un desnivel positivo acumulado de unos 515 metros.

COMIENZO DE LA RUTA

Ya en el pueblo reseñado, nos bajaremos del bus y comenzaremos a dar los primeros pasos junto a la fuente-lavadero del pueblo.

Caminaremos unos cinco minutos por el centro de Valdepiélago para, enseguida, incorporarnos a la carretera LE-3609 y avanzar en ligera subida durante unos diez minutos. Es una carretera tranquila y estaremos muy poco tiempo transitando por ella. Aun así, tendremos precaución e iremos todos juntos y en fila india por el arcén izquierdo.

Tras salir de la carretera, continuaremos avanzando, ahora ya con algo más de inclinación y por una pista empedrada, durante unos diez minutos. Seguiremos por la misma pista durante otros cinco minutos, esta vez en llano.

A partir de ahí, el camino se vuelve un poco más pindio, muy pedregoso y con un moderado desnivel. Afrontaremos, a partir de ese momento, el que será nuestro primer repechín del día, que nos llevará unos 45 minutos permitiéndonos alcanzar una loma situada a unos 1.330 metros de altitud, que constituye el segundo punto más alto de la ruta. El punto más alto, a 1.355 metros, lo alcanzaremos una vez hayamos dejado atrás el pueblo de Valdorria.

Aprovecharemos este lugar para descansar, tomarnos el tentempié y quien lo desee puede acercarse hasta las trincheras (un pequeño parapeto de la Guerra Civil). Quien no desee visitarlas tendrá un poco más de tiempo de descanso y así reponerse de la subida. Para llegar a las trincheras habrá que caminar tan solo 25 minutos en total, entre ida y vuelta, por un camino irregular, aunque no excesivamente dificultoso.

Una vez lleguemos, tendremos que salvar un pequeño canchal de piedra, donde se supone que estarían las trincheras de resistencia. Tras atravesar el canchal, podremos encaramarnos en lo alto de la roca (precaución). Desde allí disfrutaremos de unas majestuosas vistas del paisaje rocoso que nos rodea y de los pueblos de Valdepiélago, al fondo y a la derecha, donde hemos comenzado la caminata y donde también la finalizaremos.

Igualmente, podremos contemplar al fondo, a la izquierda, el pueblo de Montuerto, por el que pasaremos un poco más tarde.

Vistas o no vistas las trincheras, seguiremos avanzando por la ladera de la montaña, por un estrecho camino en ligera bajada, casi inapreciable, durante unos 20 minutos y con buen firme. Tendremos Valdorria al fondo del valle, con su ermita de San Froilán, que parece estar esculpida en la propia montaña.

Superada esta pequeña bajada, continuaremos, ahora en ligera subida y con suelo empedrado, durante unos 15 minutos, bordeando la emblemática Peña Galicia, que tendremos frente a nosotros y que iremos dejando atrás según avancemos.

Después de haber subido ligeramente durante esos últimos 15 minutos, seguiremos subiendo, ahora ya con un poco más de desnivel y con un firme muy irregular y pedregoso. Iremos atravesando un bonito y espectacular desfiladero, afrontando a partir de ese momento el segundo y último repechín del día, que nos llevará unos 40 minutos.

Tras esta última dificultad de subida y con el pueblo de Valdorria casi a nuestro alcance, seguiremos caminando un poco más en llano, con algo menos de piedra. (Portilla: cerrar el/a último/a).

A continuación, bajaremos ligeramente durante unos 15 minutos hasta toparnos con una fuente y el puente que dará acceso al pueblo, salvando el río del mismo nombre (Valdorria). Cruzado el puente, seguiremos avanzando, ahora en ligera subida y con buen firme, durante unos 15 minutos, hasta alcanzar el centro del pueblo.

VALDORRIA Y LA ERMITA DE SAN FROILÁN

En el centro de este bonito pueblo, volveremos a parar con la intención de descansar otro poquito y, asimismo, determinar quiénes van a ser los/as atrevidos/as que decidan subir hasta la ermita de San Froilán.

En ese momento de descanso aprovecharemos también para comer el bocata.

Debo deciros que subir hasta ella no es cuestión baladí, pues se trata de afrontar un nuevo repechín después de haber superado ya otros dos anteriormente, además de tener que salvar unos 365 peldaños, aptos, sobre todo, para personas de patuca larga, por lo altos que son.

Hacer este recorrido de ida y vuelta, para quienes se planteen hacerlo, podrá llevarles unos 45 minutos.

Y, si bien es cierto que acercarse hasta ella requiere un importante esfuerzo, creo que merece mucho la pena, pues el recorrido hasta alcanzarla es una auténtica obra de arte y las vistas que iremos observando durante la subida y desde la misma cima son, sencillamente, espectaculares.

Mientras los/as más atrevidos/as visitan la ermita, el resto del grupo se quedará esperando y/o paseando por el pueblo, muy bonito, por cierto, y de grandes recuerdos de infancia para nuestra compañera Goyi, que en esta ocasión, por tratarse de una visita tan especial para ella, quiso acompañarnos en la previa. Mejor dicho, en las dos previas.

Pues, por cuestiones de logística, esta ruta ha requerido de un doble reconocimiento, con la finalidad de asegurarnos de poder ofreceros la mejor opción a la hora de hacerla en grupo.

HACIA NOCEDO DE CURUEÑO

Visitada o no la ermita, y todos juntos o por separado, iremos saliendo del pueblo de Valdorria sobre firme de asfalto, en ligera subida durante unos diez minutos, hasta alcanzar la carretera local LE-3608.

No tiene arcén, pero es tranquila y apenas tiene tráfico. Aun así, caminaremos todos/as por el margen izquierdo de la calzada, extremando mínimamente la precaución.

Los colaboradores se colocarán el chaleco y no se lo quitarán hasta llegar al pueblo de Montuerto.

A partir de ese momento, transitaremos por la mencionada carretera en línea descendente, con un determinado desnivel, llegando al 17 % en algunos de sus tramos, durante unos 45 minutos.

¡Ojo con las rodillas!

Superada esta larga y pesada bajada de unos 3 kilómetros, llegaremos al pueblo de Nocedo de Curueño.

Una vez que hayamos dejado la carretera por la que hemos venido transitando durante los últimos 45 minutos y hayamos alcanzado el pueblo de Nocedo, giraremos a la derecha y nos incorporaremos a otra carretera, la LE-321, también tranquila, aunque quizás un poco menos que la anterior, por lo que deberemos extremar la precaución.

Tras caminar unos 10 minutos por la LE-321 llegaremos a la Cascada de Nocedo, “Cola de Caballo. La veremos escondida entre dos gigantescas rocas y, una vez la hayáis contemplado, no me queda ninguna duda de que os habrá gustado.

Para llegar hasta ella tendremos que caminar, después de dejar la carretera, unos cinco minutos de ida y otros tantos de vuelta, por un camino irregular de piedra y salvando algunas pasarelas, con el agua del río a nuestros pies, hasta que nos vayamos acercando definitivamente a ella.

Hasta no hace mucho, no existían dichas pasarelas y, por tanto, poder llegar hasta la propia cascada era una auténtica odisea.

Contemplada la cascada, desandaremos esos cinco minutos por el camino irregular y las pasarelas hasta salir de nuevo a la carretera.

Seguiremos adelante por ella otros diez minutos, con el río Curueño a nuestra izquierda, hasta que nos salgamos de la misma.

Avanzaremos unos cinco minutos más, cruzaremos un nuevo puente sobre el mencionado río y ya nos meteremos de lleno en el pueblo de Montuerto.

A continuación, iremos saliendo del mismo (fuente), en llano y sobre asfalto, durante unos cinco minutos.

Después seguiremos caminando, ahora ya por una cómoda pista con muy buen firme y con el río a nuestra derecha, hasta adentrarnos, al cabo de unos 15 minutos, en un bonito paraje denominado “Playa Fluvial de Montuerto”.

En ese bonito lugar nos pararemos durante unos minutos para poder contemplarlo y también para reagruparnos con el resto del grupo que se haya decantado por la ruta alternativa, puesto que ese será el lugar elegido para que ese segundo grupo pueda comer su bocata.

A continuación, seguiremos avanzando ya todo el grupo junto durante otros 30 minutos hasta llegar al pueblo de Valdepiélago.

Para entrar en el mismo podremos hacerlo a través de un sencillo puente o mediante un puente romano, ambos prácticamente pegados. Crucemos por un lugar u otro, ya estaremos ubicados en el centro del pueblo, momento en el que daremos por concluida la caminata del día.

Una caminata medianamente exigente, pero esta circunstancia, a estas alturas, no creo que deba preocuparnos demasiado.

RUTA ALTERNATIVA

Para quienes prefieran una opción más sencilla, les planteo una ruta lineal de ida y vuelta de unos 8-9 km, con dificultad técnica fácil y un desnivel prácticamente inapreciable, de tan solo 105 metros.

El recorrido comenzará en Valdepiélago. Se continuará por una cómoda pista durante unos 30 minutos en llano hasta llegar a la Playa Fluvial de Montuerto.

A continuación, seguirán avanzando igualmente en llano durante otros 15 minutos hasta llegar al pueblo del mismo nombre.

En el pueblo seguirán adelante por cómoda pista durante otros 30 minutos, hasta alcanzar el pueblo de Nocedo de Curueño.

Esta última media hora sí tendrá una pequeña subida y posterior bajada, ambas inapreciables, con los últimos metros en llano antes de llegar al pueblo de Nocedo. Unos metros después de atravesar el pueblo se encuentran los restos del molino de Nocedo. A partir de ese momento, desandarán lo andado con una pequeña variante.

Al llegar de nuevo al pueblo de Nocedo, cruzarán un puente en el mismo centro del pueblo y se incorporarán a continuación a la carretera comarcal LE-321 (precaución), por la que caminarán unos diez minutos hasta llegar a la cascada. Ya habréis leído anteriormente cómo se llega a ella.

Vista la cascada y una vez que hayan salido de nuevo a la misma carretera, seguirán otros diez minutos por dicha vía hasta llegar de nuevo al pueblo de Montuerto.

A continuación, cruzarán el pueblo (fuente) y seguirán caminando por cómoda pista durante 15 minutos hasta llegar de nuevo a la playa fluvial.

Allí se pararán a disfrutar del bonito paraje que rodea a esa zona, y también a comer el bocata. Tendrán la posibilidad de darse un baño en el río o, al menos, de mojarse los pies, puesto que tendrán tiempo suficiente de espera hasta que llegue el grupo que se haya decantado por la ruta principal.

A partir de ese momento, ya solo quedará hacer los 30 minutos que hicieron al principio desde Valdepiélago, ahora a la inversa y acompañados por el resto del grupo, hasta llegar al que ha sido comienzo y, en esta ocasión, también fin de etapa.

Nos cambiaremos de ropa y emprenderemos el viaje de vuelta.

Si a la ida iremos por La Magdalena/La Robla, es mi intención volver por Boñar, Puebla de Lillo y San Isidro, con la intención de que aquellos que no conozcáis el embalse del Porma podáis verlo, aunque sea desde el bus, pues no creo que tengamos tiempo para poder bajarnos a contemplarlo desde uno de sus miradores. Iremos viendo.

Como datos de interés, deciros que este gran embalse, inaugurado en el año 1968, es el tercero en capacidad de León, por detrás del de Riaño, en el Esla, y el de Bárcena, en el Sil.

Su construcción dejó sumergidos bajo sus aguas a unos cuantos pueblos, como Vegamián, Campillo, Ferreras, Quintanilla, Armada y Lodares.

DATOS DE INTERÉS

DESAYUNO: Pola de Lena / REFRIGERIO: En lugar por determinar.

SALIDA:

  • Quintueles: 7:00 h - Viesques: 7:15 h - Campos: 7:25 h - Begoña: 7:30 h

COSTE:

  • Socios/as: 14 €  - No socios/as: 17 €

 

Fdo. Argimiro Blanco Sánchez
Presidente
Equipo Deportivo GM Pisasenderos
Quintueles (Asturias)