Dado que estamos en otoño, una época ideal para
caminar por el interior de los bosques y contemplar la hermosísima variedad de
colores que nos ofrecen sus hojas, os propongo una nueva salida para disfrutar
de estos espectaculares paisajes.
En esta ocasión, y al igual que hicimos hace tan solo
unos días con el bosque de Saja-Besaya, que tan buena impresión os dejó a
todos, nos proponemos visitar otro bosque más: el de Fabucao, y, como complemento,
conocer también la impresionante Vega de Pociello.
Para ello, el próximo día 14 de noviembre nos pondremos en movimiento rumbo al pueblo de
Tarna, donde comenzaremos otra de nuestras atractivas rutas de montaña.
En un principio, tenía pensado ofreceros dos
alternativas: un circuito circular más exigente, dirigido a los montañeros más
avezados del grupo, y otro lineal, más asequible, para quienes os cuesta un
poquito más caminar. La idea era que ambos grupos nos reuniéramos en la Vega de
Pociello para disfrutar juntos del paisaje y de la comida.
Sin embargo, después de realizar la ruta previamente,
en la que unos hicimos el recorrido largo y otros el corto, he llegado a la
conclusión de que la caminata principal podría resultar demasiado exigente
incluso para los más en forma, con casi 1.000 metros de desnivel. Pero hay algo
que me ha hecho descartar definitivamente esa opción: quienes eligieran el
recorrido corto tendrían que esperar alrededor de una hora y media en la Vega
de Pociello hasta la llegada del otro grupo.
Es cierto que, si el día acompaña, en esa vega se
puede pasar una jornada entera sin aburrirse, disfrutando de su magnífico
entorno. No obstante, considero que una espera tan prolongada para poder comer
todos juntos sería excesiva, máxime teniendo en cuenta que, por las fechas en
las que nos encontramos, podría hacer bastante fresco.
Por tanto, todos, unos y
otros, realizaremos el mismo recorrido lineal, de ida y vuelta, que nos permitirá adentrarnos en
una parte del bosque y disfrutar de la hermosísima Vega de Pociello.
A mi juicio, se trata de una ruta que, aunque presenta
una subida considerable y requiere cierto esfuerzo, puede estar al alcance de
cualquiera de nuestros caminantes que esté acostumbrado a caminar por la
montaña. Eso sí, tendremos que poner un poquito de nuestra parte, pues nos
encontramos en plena montaña.
El entorno en el que nos moveremos, dentro del Parque
Natural de Redes, y la majestuosidad del bosque de Fabucao merecen, sin duda
alguna, ese pequeño esfuerzo. Además, al tratarse de un recorrido lineal de ida
y vuelta, siempre tendremos la posibilidad de regresar sobre nuestros pasos si
alguien se encuentra cansado o considera que no puede continuar.
En definitiva, califico esta ruta como de dificultad moderada, con unos 600 metros de
desnivel positivo acumulado y 14 kilómetros de recorrido.
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA
Una vez nos bajemos del autobús en la carretera
comarcal que conduce al puerto de Tarna, poco antes de llegar al pueblo del
mismo nombre, comenzaremos a caminar por una cómoda pista en ligero descenso.
Tras unos 15-20 minutos, llegaremos a un puente que nos permitirá cruzar la
fuente la Nalona (germen del rio Nalón).
Una vez atravesado el puente, afrontaremos nuestro
primer repechín, alternando algunos tramos de subida con falsos llanos que nos
permitirán avanzar de forma bastante llevadera.
¡Ojo! A los cinco minutos nos
encontraremos con un paso canadiense que también tendremos que cruzar a la
vuelta. Conviene extremar las precauciones al pasar por ella.
Superado este punto, continuaremos por la misma pista,
de buen firme, aunque con alguna piedra suelta. Seguiremos ascendiendo durante
unos 50 minutos, continuando con el repechín que acabamos de iniciar, hasta
alcanzar la Braña de la Ablanosa,
donde podremos contemplar algunas de sus cabañas, muy bien cuidadas.
Allí haremos nuestra primera parada para descansar y
reagruparnos.
Una vez descansados y con el grupo de nuevo reunido,
proseguiremos nuestro camino. Al principio, avanzaremos por una pista similar a
la que hemos recorrido hasta ese momento, con una ligera subida apenas
perceptible, durante unos 15-20 minutos. Poco a poco, iremos adentrándonos en
el interior del bosque, que, a mi juicio, resulta espectacular, especialmente
en esta época del año, cuando los árboles nos ofrecen toda su riqueza de
colores otoñales.
Ya metidos de lleno en el bosque y rodeados de enormes
hayas, continuaremos andando durante aproximadamente una hora y media en una
subida continua y prolongada. Afrontaremos así nuestro segundo y último
repechín, aunque su desnivel no es excesivamente pronunciado y resulta bastante
asumible.
Además, a lo largo del recorrido encontraremos algunos
falsos llanos que nos servirán de alivio y nos permitirán recuperar fuerzas.
Por otro lado, el simple hecho de caminar por un
paraje tan impresionante hará que nos olvidemos, en buena medida, de la subida.
Estaremos tan entretenidos disfrutando del paisaje boscoso que nos rodea, en
medio de una tranquilidad absoluta, que apenas nos daremos cuenta de que seguimos
ganando altura.
Al cabo de aproximadamente una hora y media desde que
dejamos atrás la Braña de la Ablanosa, iremos abandonando la frondosidad del
bosque para encontrarnos con un paisaje mucho más abierto, pero igualmente
espectacular: la Vega de Pociello.
Una vez alcanzado este hermoso paraje, podríamos
continuar hasta otro lugar no menos impresionante, como es Brañagallones,
situado a unos seis kilómetros. Sin embargo, en esta ocasión nos conformaremos
con disfrutar de la Vega de Pociello, que ya de por sí merece sobradamente la
visita.
Daremos por finalizada allí la primera parte de
nuestra caminata y permaneceremos un buen rato en este magnífico entorno,
disfrutando de sus paisajes, contemplando su belleza y, por supuesto,
aprovechando para comer el bocata.
Después de pasear tranquilamente por la vega,
contemplar su majestuoso entorno y reponer fuerzas, emprenderemos el camino de
regreso, desandando todo lo recorrido hasta ese momento.
Como ahora caminaremos mayoritariamente en ligero
descenso, calculo que podremos alcanzar de nuevo la Braña de la Ablanosa en
aproximadamente una hora. Desde allí, necesitaremos unos 50 minutos más para
llegar al lugar donde nos estará esperando el autobús, en la carretera AS-117,
muy cerca del pueblo de Tarna, el mismo punto donde habremos comenzado la
marcha.
Y, una vez cumplido nuestro objetivo, daremos por
concluida otra de esas bonitas y atractivas caminatas que venimos realizando a
lo largo del año, compartiendo nuestra afición por la montaña, la naturaleza y
la buena compañía.
INFORMACION COMPLEMENTARIA
- Desayuno: cafetería La Devesa, en el
polígono de Riaño.
- Refrigerio a la vuelta: en Pola de Laviana.
- Horario de salida: Quintueles: 7:30 h. Viesques:
7:45 h. Campos: 7:55 h. Begoña: 8:00 h.
Para
solicitar vuestra participación en esta nueva salida, podéis poneros en
contacto con nuestra compañera Soraya, en el teléfono 658 473 557, o
bien a través del WhatsApp del grupo.
¡Animaos a
acompañarnos! Estoy seguro de que disfrutaremos de una magnífica jornada de
montaña, naturaleza y buena compañía, en un entorno que, en pleno otoño, nos
ofrecerá estampas difíciles de olvidar.
Fdo.:
Argimiro Blanco Sánchez
Presidente del Grupo de Montaña Pisasenderos



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