martes, 17 de marzo de 2026

POR EL CASTAÑERU DE MONTES HASTA VILLAMORÉY

 

El pasado 28 de febrero disfrutamos de una nueva jornada de senderismo que nos regaló, además, un bonito día de sol. La excursión contó también con la agradable compañía de algunos socios nuevos, como viene siendo habitual.

La primera parada del día fue para el ya tradicional desayuno previo a comenzar ruta y esta vez fue en el polígono de Riaño. Es el momento para el primer reencuentro de la mañana, comentar la ruta que nos espera y charlar tranquilamente antes de retomar el viaje en autobús.

Después de un corto trayecto en el bus, llegamos a Rioseco, punto de inicio de nuestra caminata. Este pequeño pueblo, capital del concejo de Sobrescobio, resulta especialmente agradable, tranquilo, bien cuidado y rodeado de montañas, con el embalse muy presente en el paisaje.

Rioseco


Nada más comenzar nos enfrentamos al primer desnivel, el primer esfuerzo del día, un tramo algo pronunciado que sirvió para entrar en calor. Aunque exigente, fue superado con una sonrisa y sin problema por todo el grupo. 

Una vez arriba hicimos la primera parada para reagrupar y descansar en la Majada de Roces, un rincón precioso con varias cabañas y unas vistas impresionantes del embalse de Rioseco y de las montañas que forman parte del espectacular Parque Natural de Redes. De hecho, ese paisaje nos acompañaría durante buena parte de la ruta.


Continuamos avanzando entre los castaños del Castañeru de Castrín. Al ser invierno los árboles estaban sin hoja, lo que dejaba el bosque más abierto y permitía ver mejor el entorno. Eso sí, las lluvias de los días anteriores habían dejado algo de barro en el camino. Nada excesivo, pero suficiente para que las botas se llevaran su correspondiente recuerdo de la jornada.


Uno de los momentos más interesantes del día fue la visita al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre, donde realizamos una visita guiada muy completa. Allí pudimos conocer el trabajo que se realiza para recuperar animales heridos o en dificultades.

Nos explicaron que algunos de los ejemplares que allí se encuentran no pueden volver a vivir en libertad, por lo que permanecen en el centro. Otros, en cambio, están en proceso de recuperación y no se pueden ver para evitar el contacto con las personas.

Además de observar algunos animales, también pudimos recorrer las vitrinas con cráneos de distintas especies, ver vídeos y paneles explicativos sobre la fauna de la zona y aprender cómo se lleva a cabo su recuperación. Fue una visita muy didáctica e interesante.




Retomamos la caminata atravesando otro bosque, esta vez el Castañeru de Montes. En este tramo el camino discurría en ligero descenso, por lo que hubo que caminar con algo de precaución. El terreno estaba más húmedo y resbaladizo debido a las lluvias recientes, y el barro volvía a aparecer en algunos puntos del sendero.

Durante el recorrido también nos encontramos con las ruinas de la Iglesia de Santa María la Real de Oviñana, un lugar cargado de historia. Este templo fue fundado a comienzos del siglo XV y posteriormente reconstruido en el siglo XVI. Durante siglos fue la iglesia de la zona, pero hoy solo quedan algunos restos, ya que el edificio fue destruido durante la revolución obrera en los años 30.

Ruinas de Santa María la Real de Oviñana

Ya cerca del pueblo de La Polina, caminamos un pequeño tramo por carretera hasta llegar a Villamoréy (Sobrescobio), un pueblo bonito y con un detalle curioso que no pasó desapercibido: en muchas de las casas había macetas hechas con neumáticos reciclados, un toque original que llamó bastante la atención.

La Polina

Villamorey

Desde allí comenzamos la subida hacia el mirador de Cuyacerra, superando otro pequeño repechín, corto pero intenso. El esfuerzo mereció la pena. Al llegar nos encontramos con una panorámica espectacular del embalse de Rioseco y de los pueblos de Rioseco y Campiellos.

Aprovechamos el lugar para descansar un rato, disfrutar de las vistas, hacer bastantes fotos… y por supuesto la foto de grupo.


Desde el mirador también pudimos divisar a lo lejos el Torreón de Villamorey, hoy  también en ruinas. Este torreón es el resto de una antigua fortificación medieval, que vigilaba el acceso al valle de Sobrescobio desde la zona de Laviana. Su ubicación estratégica explica la importancia defensiva que tuvo en su momento. 

Ruinas Torreón de Villamorey

Aunque nos hubiera gustado acercarnos, las condiciones del terreno no ofrecían la suficiente seguridad, así que nos conformamos con contemplarlo desde la distancia.


De regreso a Villamoréi teníamos previsto comer en el parque del pueblo, pero finalmente cambiamos de plan. Gracias a unas gestiones de nuestro presidente con los responsables del camping, nos permitieron utilizar sus instalaciones a cambio de consumir allí la bebida.

                                  

Y la verdad es que fue un acierto. Comimos muy a gusto, unos en el interior de la cafetería, otros en la terraza, disfrutando del sol que ya empezaba a calentar. No faltó el cafetín de después de comer ni, por supuesto, las ya tradicionales pastas de Celia, que nunca fallan.

Con las pilas cargadas, ya solo nos quedaba recorrer un pequeño tramo de carretera para regresar al punto de inicio en Rioseco. Allí nos cambiamos de botas, nos refrescamos un poco y volvimos a subir al autobús.

Antes de regresar a casa hicimos la parada final para el refrigerio de fin de ruta en Pola de Laviana, donde comentamos tranquilamente la jornada.

En definitiva, una excursión muy completa: preciosos paisajes, un poco de historia, algo de barro, que siempre da carácter a la ruta, y un día de sol que nos acompañó de principio a fin. 

Una vez más el Parque Natural de Redes no ha defraudado.

Para ver la descripción de la ruta AQUÍ

¡Hasta la próxima aventura!

Video:




Para estar al día de todas nuestras salidas, síguenos en FACEBOOK  e  INSTAGRAM





domingo, 15 de marzo de 2026

CASCADA DE SEIMEIRA – SANTOLAYA DE OSCOS


El próximo sábado 28 de marzo de 2026 realizaremos una nueva salida. Segurísimo que con muchas ganas, después de un prolongado descanso como consecuencia de haber suspendido la salida de este fin de semana, al tener en cuenta la mala previsión meteorológica (agua y fuerte viento) que han anunciado para toda la costa cántabra, lugar por donde teníamos previsto realizar la caminata (una parte de Costa Quebrada). Intentando proteger con ello, la seguridad de todos/as nuestros/as caminantes

Esta próxima ruta que realizaremos a últimos de marzo será la antesala perfecta a las ya más exigentes, pero sin duda asumibles, que realizaremos 11 de abril y 2 de Mayo: La Colladina por el PN de Redes y las Lagunas del Páramo por el PN de Somiedo. 

En esta ocasión nos desplazaremos a la atractiva comarca de los Oscos, concretamente al pueblo de Santalla. Desde allí, probablemente tengamos que caminar por una carretera tranquila hasta el Área Recreativa de Pumares, punto de inicio y final de la ruta denominada “Cascada de Seimeira”. El recorrido lineal tiene aproximadamente 7,5 km ida y vuelta, con dificultad técnica “fácil” y un desnivel positivo acumulado de 192 m. A este pequeño recorrido, le sumaremos poco más de un km, que recorreremos en suave descenso a la ida y también muy suave ascenso a la vuelta. Este tramo, lo recorremos solamente si, el Bus no puede acercarnos hasta el puno de partida. Y por ello, tendríamos  que comenzar a caminar en el  mismo pueblo.

Itinerario

Al llegar al Área Recreativa de Pumares, a unos 15 minutos andando desde Santalla, iniciaremos la ruta. Los primeros pasos se realizan sobre asfalto hasta llegar al pequeño y cuidado pueblo de Pumares, con el río Agüeira a nuestra izquierda. Lo cruzaremos y continuaremos por un camino de tierra, siempre acompañados por el sonido del agua.

El camino está rodeado de abundante flora y presenta suaves vaivenes de subida y bajada. Tras unos 50 minutos de caminata, superaremos un pequeño repechin en piedra hasta llegar al antiguo poblado de “Ancadeira”, ahora abandonado. La zona empedrada nos permite apreciar el que fuera el centro del pueblo, con algunas cabañas todavía en buen estado.

Seguiremos avanzando, alternando como he dicho, suaves subidas y bajadas, con el río como guía constante de la ruta. Después de aproximadamente 1,5/2 horas, llegaremos al Valle del Desterrado, un lugar idílico donde haremos una parada para tomar un tentempié. (interesante leer su historia/leyenda)

Luego, continuaremos 20 minutos más en ligero ascenso sobre suelo empedrado hasta la Cascada de Seimeira, nuestro objetivo del día. Los que lo deseen podrán acercarse unos metros más en subida para contemplarla desde un punto elevado. Tras disfrutar de la cascada, regresaremos deshaciendo el camino hasta el Área Recreativa de Pumares. Una vez alcanzada, avanzaremos unos 15/20 más por carretera tranquila hasta llegar al centro del Pueblo. Llegado ese momento, nos dividiremos en dos grupos para  irnos a comer. El aforo limitado de los dos  Rtes. operativos con los que cuenta el pueblo, nos obligará a repartirnos entre ambos.

Datos de interés

Camino cómodo, con pocos desniveles. Algunos tramos pueden presentar piedras o troncos caídos, aunque muchos ya han sido retirados. Precaución en zonas húmedas, donde la piedra puede estar resbaladiza. Abundante arboleda que proporciona sombra y frescor durante toda la ruta, si el sol aparece con fuerza.

Comida

Tendremos la primera comida del año en dos restaurantes del centro de Santalla. Ambos cercanos entre sí, con menús distintos, a fin de poder facilitar el reparto

  • Restaurante/Menú 1: Caldo de Santalla, sopa de cocido, ternera al whisky, ensalada, vino, agua, café y postres caseros.
  • Restaurante/Menú 2: Navizas o Garbanzos con bacalao, costillas de cerdo asadas con salsa barbacoa o merluza a la sidra con patatas, vino, agua, gaseosa y postres caseros.

Si  los miembros de una pareja eligen menús distintos, obviamente tendrán que comer separados.

Cada restaurante puede atender a 35 personas. Por tanto, los primeros en confirmar tendrán más garantía de elegir el menú deseado. En caso de desajuste en las reservas, lo gestionaremos de la mejor manera posible, y siempre antes de confirmaros plaza, os diremos que menú podréis degustar.

Desayuno: Navia, cafetería Snack (Supermercado Familia)

Refrigerio: Se decidirá sobre la marcha, dependiendo de la comida y tarjeta de transporte. Probablemente, no realizaremos parada. Si fuera necesario ir al servicio se pararía en Navia 10’. Lo iremos viendo.

Salida

Coste de la salida: Socios 36 €, No socios 39 € (incluye transporte y comida).

Horarios: Quintueles: 7:00 h,  Viesques: 7:15 h, Campos: 7:25 h, Begoña: 7:30 h

Para poder acompañarnos, contactar con Soraya: 658 473 557 o a través del WhatsApp del Grupo.

Cupo máximo definitivo = 68 plazas

 

Fdo.: Argimiro Blanco Sánchez

Presidente

Equipo Deportivo G.M. Pisasenderos

Quintueles


lunes, 9 de marzo de 2026

COSTA QUEBRADA (2ª PARTE) – PLAYA VIRGEN DEL MAR – DUNAS DE LIENCRES (CANTABRIA)

 

Como ya os he comentado, el próximo sábado 14 de marzo no realizaremos la ruta “Senda del río Nansa”. El motivo es que en estos momentos el río se encuentra totalmente desbordado. Esta situación impide realizar la travesía prevista de aproximadamente 13,8 km, ya que varios de sus tramos están completamente anegados por el agua.

Dado que la Senda del Nansa es una ruta muy bonita y atractiva, no queremos dejar de hacerla. Por este motivo he considerado oportuno aplazarla para más adelante, concretamente para el mes de julio, fecha en la que se espera que el río ya no baje tan bravo ni con tanto caudal, permitiendo recorrer con normalidad todo el itinerario, que discurre en gran parte junto a la orilla del río.

En su lugar realizaremos la ruta programada inicialmente para ese mismo mes de julio de 2026: “Costa Quebrada (segunda parte)”, una travesía con claros tintes culturales, ya que su entorno posee un extraordinario valor geológico y paisajístico, aún más evidente en este segundo tramo.

No es casualidad que toda esta franja costera haya sido declarada por la UNESCO, en septiembre de 2024, Geoparque Mundial.

Recordaréis que la primera parte de esta ruta la realizamos en julio de 2025.

El próximo sábado 14 de marzo intentaremos cumplir con el objetivo previsto, aunque con un pequeño matiz.

El año pasado finalizamos la ruta en la playa de San Juan de la Canal, donde comimos y algunos de vosotros disfrutasteis de un magnífico baño en esta hermosa playa.

En esta ocasión, con el fin de alargar ligeramente la caminata hasta unos 12,5 km, con aproximadamente 300 metros de desnivel positivo, y considerando que muchos de vosotros/as no habéis hecho la primera parte, comenzaremos la travesía en la playa Virgen del Mar, situada unos 2,5 km antes de donde finalizamos el año pasado.

Triste suceso reciente

Antes de continuar, debo mencionar un hecho tristemente relacionado con esta zona, que seguramente muchos ya habréis visto en las noticias.

Personalmente me produjo una gran impresión ver en televisión lo ocurrido, ya que por ese mismo lugar y por ese mismo puente el pasado mes de julio pasamos nosotros, unas 50 personas, disfrutando tranquilamente del paisaje.

El 3 de marzo, una pasarela de madera que permitía salvar un gran acantilado junto a la playa del Bocal, muy cerca de la playa Virgen del Mar, colapsó, provocando la caída de un grupo de jóvenes.

El accidente causó la muerte de seis estudiantes, cinco mujeres y un hombre de entre 19 y 22 años. El grupo cayó desde una altura aproximada de 20 metros sobre las rocas y el mar, en un tramo que presentaba graves deficiencias de mantenimiento.

A pesar de que algunos vecinos habían advertido previamente del mal estado de la estructura, nadie pareció prestar la atención necesaria. Solo sobrevivió una joven alavesa de 19 años.

Itinerario de la ruta

Una vez lleguemos al pueblo de San Román de la Llanilla (Cantabria), intentaremos acercarnos con el autobús lo máximo posible hasta la playa Virgen del Mar, donde comenzaremos la caminata.

El nombre de esta playa proviene del hallazgo de una talla de la Virgen flotando en el mar entre las rocas del acantilado cercano. Este descubrimiento dio lugar a la construcción, junto al islote situado frente a la playa, de la Ermita de la Virgen del Mar, cuya existencia se documenta ya en 1315, aunque el edificio actual se remonta aproximadamente al siglo XIV.

Debido a su ubicación en pleno acantilado, la ermita ha tenido que ser restaurada en numerosas ocasiones por los fuertes temporales del mar Cantábrico.

Desde 1979, la Virgen del Mar es patrona de Santander. Cada 9 de junio se celebra en su honor una gran romería a la que acuden numerosos peregrinos de toda Cantabria.

El año pasado no cruzamos el puente que da acceso al islote para visitar la ermita, ya que íbamos muy justos de tiempo. En esta ocasión, y dado que comenzaremos la ruta en ese mismo lugar, sí lo cruzaremos y dedicaremos unos minutos a recorrer su entorno, aunque es probable que la capilla esté cerrada.

Este lugar también tiene un recuerdo histórico más trágico. En abril de 1878 se produjo una gran galerna que afectó a las flotas pesqueras de Cantabria, Vizcaya y Guipúzcoa, causando 322 víctimas mortales y el hundimiento de unas 500 embarcaciones en apenas unas horas, dejando en la ruina a numerosas familias.

Parte del recorrido por esta segunda parte de la Costa Quebrada

Como dato de interés, deciros, que la Costa Quebrada se extiende desde el Faro de Cabo Mayor hasta el Parque Natural de las Dunas de Liencres, declarado parque natural en 1986.

El año pasado, para que la ruta no resultase demasiado exigente, recorrimos únicamente el tramo comprendido entre el Faro de Cabo Mayor, que señaliza la entrada al puerto de Santander en funcionamiento  desde 1836, y la playa de San Juan de la Canal.

Este año comenzaremos unos 2,5 km antes de ese punto.

Tras visitar la playa Virgen del Mar y pasear unos minutos por los alrededores de la ermita, iniciaremos la caminata bordeando la costa. Durante unos 50 minutos, por un terreno algo más abrupto y con algunos tramos de roca, llegaremos a la playa de San Juan de la Canal, donde finalizamos la ruta el año pasado.

Desde allí continuaremos caminando aproximadamente una hora más hasta alcanzar la espectacular playa de la Arnía, pasando previamente por la playa de Covachos.

El tramo entre estas playas nos obligará a superar el único repecho algo exigente del recorrido, aunque es perfectamente asequible para todos. Superada esta pequeña dificultad alcanzaremos el alto de La Casuca, probablemente uno de los puntos con las vistas más impresionantes de todo el recorrido

A continuación, también tendremos que avanzar durante unos quince minutos por un sendero estrecho rodeado de helechos y cotollas, quizás algo incómodos pero que no nos causaran mayor problema al llevar pantalones largos.

Una vez en la playa de la Arnía, haremos una pequeña parada para contemplar este enclave geológico de más de 90 millones de años, uno de los lugares más fotografiados de la zona.

Después continuaremos caminando, en algunos tramos junto a la costa y en otros algo más alejados, prácticamente en llano, con algún pequeño sube y baja.

A lo largo del camino iremos contemplando diferentes playas, unas más de cerca y otras desde lo alto:

  • Playa de Portio, Playa Escondida, Playa de Cerrías, Playa de Somocueva, Playa del Madero, Playa de Pedruquías, Playa de Canallave. En esta última daremos por finalizada la ruta del día, ya dentro del entorno del Parque Natural de las Dunas de Liencres.

Inscripciones

Para acompañarnos podéis poneros en contacto con nuestra compañera Soraya en el teléfono: 658 473 557,  o a través del grupo de WhatsApp.

Transporte

La cuota para esta salida será de 14 €, en lugar de 13 €, tal como ya se indicó en el comunicado de cierre de temporada, debido a que se trata de una salida fuera de Asturias.

Cupo máximo 68 plazas:

De superar esa cifra en los términos que viene sucediendo últimamente, podríamos contemplar la posibilidad de llevar el bus de 55p, más el de 28p.  Incluso llevar dos de 39p. Pero el trayecto es muy largo, y ello motiva que el coste de transporte se eleve considerablemente. Por tal motivo, aun aplicando la cuota fijada para esta salida de 14€, que supera en 1€ a la que se aplica habitualmente,  quedaríamos muy lejos de cubrir el presupuesto.

Dicho esto, no es descartable, que una vez superado el cupo fijado, podamos ampliarlo. Ello dependería del nivel que alcance la lista de espera y asumiendo estos últimos que se han quedado fuera del cupo, la cuota que pudiéramos fijar, para poder llevarlos sin que la salida genere más  perdidas de las debidas.

La alternativa de llevar coches particulares, como hemos venido haciendo en salidas programadas cerca de casa, podríamos igualmente contemplarla. Pero dado la distancia que tenemos desde casa hasta alcanzar el punto de arranque de la caminata, no parece la solución más adecuada.  No obstante, de darse esa circunstancia, no habría problema alguno en estudiar su viabilidad, aunque como digo, poco probable.

Horarios de salida

  • Hotel Begoña: 7:30, Residencia El Carmen: 7:35, Viesques: 7:45, Quintueles: 8:00

Parada técnica para desayuno: Ribadedeva - Cafetería Casa Junco 

Refrigerio a la vuelta: Unquera - Pindal

 

Fdo.- Argimiro Blanco Sánchez
Presidente
Equipo Deportivo GM Pisasenderos
Quintueles


jueves, 26 de febrero de 2026

ENTRE PINARES HASTA EL MONTE CAYÓN (PILOÑA)

21 Febrero 2026

El pasado sábado pusimos rumbo a Infiesto, donde hicimos la primera parada del día: el desayuno, para ir  entrando en calor antes de comenzar la ruta con el cafetito y la charla. La jornada arrancó además con un pequeño contratiempo con el autobús, leve y sin mayores consecuencias, que quedó en simple anécdota y no impidió que el resto del día transcurriera con normalidad.

La caminata comenzó pisando asfalto en la carretera que va dirección Pintueles (Colunga), un arranque suave que pronto dio paso a la primera parte en subida. Tocaba afrontar los clásicos “repechinos”, esos tramos que, sin ser excesivamente duros, hacen trabajar las piernas de manera constante. A medida que ganábamos altura, se abrían ante nosotros las vistas hacia la Sierra del Sueve y los pueblos del valle de Villaviciosa, iluminados por un día completamente soleado.




La llegada al Mirador del Pico Cayón marcó el primer gran alto en el camino. Allí hicimos parada para descansar y tomar un pequeño piscolabis con el que reponer fuerzas. El valle de Villaviciosa se extendía ante nosotros en todo su esplendor, así que  aprovechamos para sacar las primeras fotos y para disfrutar del paisaje sin prisas.


Durante gran parte del recorrido avanzamos por senderos entre pinos. En estos tramos nos encontramos con la procesionaria, muy presente en esta época del año y con la que hay que tener cuidado, especialmente si vamos con nuestros perritos a un bosque donde haya mucha presencia de pino (como este) ya que si las olisquean, los pelos urticantes de esta oruga pueden provocarles graves daños.


El siguiente objetivo fue alcanzar la zona más alta de la jornada: el Monte Cayón (553 m.), también conocido como Fario, donde se encuentra el punto geodésico. Buscamos el buzón montañero, recogimos la tarjeta de otros compañeros y dejamos la nuestra, dejando constancia del paso del grupo. Desde allí, las vistas fueron espectaculares: el macizo central de  los Picos de Europa aparecía nevado en el horizonte, ofreciéndonos una imagen espectacular y muy fotografiable, además de abrir un debate sobre qué pico era cada cual de los que estábamos viendo. 


A partir de ese momento comenzó la segunda parte de la ruta, ya en descenso. Seguimos caminando acompañados por la panorámica de los Picos de Europa y también empezó a aparecer la Sierra del Cuera, para terminar de completar la privilegiada estampa.

La parada para comer tuvo lugar en el área recreativa de Cuesta Cayón. Sacamos los bocatas, descansamos y charlamos. Y, como manda la tradición, los frixuelos de Marisa pusieron el broche dulce a la comida, convirtiéndose una vez más en protagonistas. Allí hicimos también la foto de grupo, puesto que la panorámica desde allí bien lo merecía.




Retomamos el camino en descenso hasta regresar a Infiesto, cerrando así la ruta donde la habíamos iniciado tras el desayuno.



 Ya junto al autobús, cambio de calzado, un poco de “acicale” y rumbo a Pola de Siero para el refrigerio final en terraza, disfrutando del sol y comentando los mejores momentos del día.

Una jornada redonda: tiempo espléndido, nuevos acompañantes y una ruta muy bonita. Con ganas de volver a calzarse las botas el próximo sábado 28.

Para ver la descripción de la ruta AQUÍ

¡Hasta la próxima aventura!


Video:


Para estar al día de todas nuestras salidas, síguenos en FACEBOOK  e  INSTAGRAM