lunes, 2 de noviembre de 2026

RUTA DEL BOSQUE DE FABUCAO Y LA VEGA DE POCIELLO


Dado que estamos en otoño, una época ideal para caminar por el interior de los bosques y contemplar la hermosísima variedad de colores que nos ofrecen sus hojas, os propongo una nueva salida para disfrutar de estos espectaculares paisajes.

En esta ocasión, y al igual que hicimos hace tan solo unos días con el bosque de Saja-Besaya, que tan buena impresión os dejó a todos, nos proponemos visitar otro bosque más: el de Fabucao, y, como complemento, conocer también la impresionante Vega de Pociello.

Para ello, el próximo día 14 de noviembre nos pondremos en movimiento rumbo al pueblo de Tarna, donde comenzaremos otra de nuestras atractivas rutas de montaña.

En un principio, tenía pensado ofreceros dos alternativas: un circuito circular más exigente, dirigido a los montañeros más avezados del grupo, y otro lineal, más asequible, para quienes os cuesta un poquito más caminar. La idea era que ambos grupos nos reuniéramos en la Vega de Pociello para disfrutar juntos del paisaje y de la comida.

Sin embargo, después de realizar la ruta previamente, en la que unos hicimos el recorrido largo y otros el corto, he llegado a la conclusión de que la caminata principal podría resultar demasiado exigente incluso para los más en forma, con casi 1.000 metros de desnivel. Pero hay algo que me ha hecho descartar definitivamente esa opción: quienes eligieran el recorrido corto tendrían que esperar alrededor de una hora y media en la Vega de Pociello hasta la llegada del otro grupo.

Es cierto que, si el día acompaña, en esa vega se puede pasar una jornada entera sin aburrirse, disfrutando de su magnífico entorno. No obstante, considero que una espera tan prolongada para poder comer todos juntos sería excesiva, máxime teniendo en cuenta que, por las fechas en las que nos encontramos, podría hacer bastante fresco.

Por tanto, todos, unos y otros, realizaremos el mismo recorrido lineal, de ida y vuelta, que nos permitirá adentrarnos en una parte del bosque y disfrutar de la hermosísima Vega de Pociello.

A mi juicio, se trata de una ruta que, aunque presenta una subida considerable y requiere cierto esfuerzo, puede estar al alcance de cualquiera de nuestros caminantes que esté acostumbrado a caminar por la montaña. Eso sí, tendremos que poner un poquito de nuestra parte, pues nos encontramos en plena montaña.

El entorno en el que nos moveremos, dentro del Parque Natural de Redes, y la majestuosidad del bosque de Fabucao merecen, sin duda alguna, ese pequeño esfuerzo. Además, al tratarse de un recorrido lineal de ida y vuelta, siempre tendremos la posibilidad de regresar sobre nuestros pasos si alguien se encuentra cansado o considera que no puede continuar.

En definitiva, califico esta ruta como de dificultad moderada, con unos 600 metros de desnivel positivo acumulado y 14 kilómetros de recorrido.

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA

Una vez nos bajemos del autobús en la carretera comarcal que conduce al puerto de Tarna, poco antes de llegar al pueblo del mismo nombre, comenzaremos a caminar por una cómoda pista en ligero descenso. Tras unos 15-20 minutos, llegaremos a un puente que nos permitirá cruzar la fuente la Nalona (germen del rio Nalón).

Una vez atravesado el puente, afrontaremos nuestro primer repechín, alternando algunos tramos de subida con falsos llanos que nos permitirán avanzar de forma bastante llevadera.

¡Ojo! A los cinco minutos nos encontraremos con un paso canadiense que también tendremos que cruzar a la vuelta. Conviene extremar las precauciones al pasar por ella.

Superado este punto, continuaremos por la misma pista, de buen firme, aunque con alguna piedra suelta. Seguiremos ascendiendo durante unos 50 minutos, continuando con el repechín que acabamos de iniciar, hasta alcanzar la Braña de la Ablanosa, donde podremos contemplar algunas de sus cabañas, muy bien cuidadas.

Allí haremos nuestra primera parada para descansar y reagruparnos.

Una vez descansados y con el grupo de nuevo reunido, proseguiremos nuestro camino. Al principio, avanzaremos por una pista similar a la que hemos recorrido hasta ese momento, con una ligera subida apenas perceptible, durante unos 15-20 minutos. Poco a poco, iremos adentrándonos en el interior del bosque, que, a mi juicio, resulta espectacular, especialmente en esta época del año, cuando los árboles nos ofrecen toda su riqueza de colores otoñales.

Ya metidos de lleno en el bosque y rodeados de enormes hayas, continuaremos andando durante aproximadamente una hora y media en una subida continua y prolongada. Afrontaremos así nuestro segundo y último repechín, aunque su desnivel no es excesivamente pronunciado y resulta bastante asumible.

Además, a lo largo del recorrido encontraremos algunos falsos llanos que nos servirán de alivio y nos permitirán recuperar fuerzas.

Por otro lado, el simple hecho de caminar por un paraje tan impresionante hará que nos olvidemos, en buena medida, de la subida. Estaremos tan entretenidos disfrutando del paisaje boscoso que nos rodea, en medio de una tranquilidad absoluta, que apenas nos daremos cuenta de que seguimos ganando altura.

Al cabo de aproximadamente una hora y media desde que dejamos atrás la Braña de la Ablanosa, iremos abandonando la frondosidad del bosque para encontrarnos con un paisaje mucho más abierto, pero igualmente espectacular: la Vega de Pociello.

Una vez alcanzado este hermoso paraje, podríamos continuar hasta otro lugar no menos impresionante, como es Brañagallones, situado a unos seis kilómetros. Sin embargo, en esta ocasión nos conformaremos con disfrutar de la Vega de Pociello, que ya de por sí merece sobradamente la visita.

Daremos por finalizada allí la primera parte de nuestra caminata y permaneceremos un buen rato en este magnífico entorno, disfrutando de sus paisajes, contemplando su belleza y, por supuesto, aprovechando para comer el bocata.

Después de pasear tranquilamente por la vega, contemplar su majestuoso entorno y reponer fuerzas, emprenderemos el camino de regreso, desandando todo lo recorrido hasta ese momento.

Como ahora caminaremos mayoritariamente en ligero descenso, calculo que podremos alcanzar de nuevo la Braña de la Ablanosa en aproximadamente una hora. Desde allí, necesitaremos unos 50 minutos más para llegar al lugar donde nos estará esperando el autobús, en la carretera AS-117, muy cerca del pueblo de Tarna, el mismo punto donde habremos comenzado la marcha.

Y, una vez cumplido nuestro objetivo, daremos por concluida otra de esas bonitas y atractivas caminatas que venimos realizando a lo largo del año, compartiendo nuestra afición por la montaña, la naturaleza y la buena compañía.

INFORMACION COMPLEMENTARIA

  • Desayuno: cafetería La Devesa, en el polígono de Riaño.
  • Refrigerio a la vuelta: en Pola de Laviana.
  • Horario de salida: Quintueles: 7:30 h. Viesques: 7:45 h. Campos: 7:55 h. Begoña: 8:00 h.

Para solicitar vuestra participación en esta nueva salida, podéis poneros en contacto con nuestra compañera Soraya, en el teléfono 658 473 557, o bien a través del WhatsApp del grupo.

¡Animaos a acompañarnos! Estoy seguro de que disfrutaremos de una magnífica jornada de montaña, naturaleza y buena compañía, en un entorno que, en pleno otoño, nos ofrecerá estampas difíciles de olvidar.

Fdo.: Argimiro Blanco Sánchez
Presidente del Grupo de Montaña Pisasenderos


 

lunes, 19 de octubre de 2026

SENDA COSTERA FOZ – PLAYA DE REINANTE (LUGO)


El próximo 31 de octubre realizaremos la que será nuestra segunda senda costera por tierras gallegas. Concretamente, la travesía que nos llevará desde el pueblo de Foz hasta la playa de Reinante.

La anterior, recordaréis, nos llevó desde el pueblo de Ribadeo hasta la playa de las Catedrales, por la que pasamos y disfrutamos durante un buen rato. Sin contar, por supuesto, el viaje a la Ribeira Sacra, que también realizamos por esas tierras de Lugo y Ourense.

En esta ocasión, caminaremos en sentido contrario, de Este a Oeste, y nos quedaremos un poco antes de esa emblemática y reconocida playa. No obstante, si una vez concluida la caminata y finalizada la comida en el restaurante que tenemos frente a la playa de Reinante, los tiempos nos lo permiten, no descarto la posibilidad de acercarnos un momento a la mencionada playa de las Catedrales, para que aquellos/as que no la conozcáis podáis verla.

Ahora bien, esta posibilidad tan solo podrá darse si los tiempos del transporte nos lo permiten y, además, ese día hay marea baja. De lo contrario, no merecerá la pena hacer la parada.

Debemos tener en cuenta que tenemos un desplazamiento largo, una ruta igualmente larga y una comida de restaurante que, lógicamente, requiere más tiempo que una comida de bocadillo. Por tanto, estaremos un tanto limitados con los horarios. Iremos viendo sobre la marcha.

DATOS DE LA RUTA

La ruta prevista para ese día consistirá en realizar una travesía de aproximadamente:

  • 17,4 km
  • 255 m de desnivel positivo acumulado
  • Dificultad técnica: fácil

RECORRIDO

Una vez lleguemos al pueblo de Foz, nos bajaremos del autobús en el mismo puerto. Desde ahí comenzaremos a caminar.

En un primer momento iremos pegados a la ría, sobre firme de asfalto y en terreno prácticamente llano. A continuación, nos meteremos en una cómoda pista de suelo arenoso por la que seguiremos avanzando, al tiempo que vamos bordeando la mencionada ría.

A los 10 minutos de caminata cruzaremos un puente y saldremos de inmediato a una carretera tranquila, sin apenas tráfico, por la que andaremos en ligera subida durante otros 10 minutos.

A continuación, dejaremos el asfalto y continuaremos caminando por la misma pista arenosa que habíamos dejado poco antes, contemplando de nuevo la ría a nuestra izquierda, flanqueada por un gran eucaliptal.

A los 10 minutos volveremos a cruzar un nuevo puente, en esta ocasión bastante más largo que el anterior, pero sin ningún tipo de dificultad.

Una vez cruzado, seguiremos el camino, alejándonos un poco de la ría y afrontando un ligero repechín de unos 15 minutos. Dejaremos de nuevo la pista y continuaremos subiendo ligeramente, ahora sobre firme de asfalto.

A los 5 minutos dejaremos de subir y comenzaremos a bajar, igualmente sobre asfalto, con la ría de nuevo al fondo frente a nosotros, nuestra gran referente durante esta primera parte de la caminata.

Se trata de una gran ría formada por la desembocadura del río Masma, cuyas aguas riegan los municipios de Barreiros y Foz, al mismo tiempo que los separa.

Superada esta pequeña bajada recorreremos una cómoda pista, en llano, con buen firme y con la ría nuevamente a nuestra izquierda.

Según avanzamos, nos iremos alejando un poquito de la ya tantas veces mencionada ría, mientras el terreno comienza a inclinarse ligeramente.

Al cabo de unos 15 minutos dejaremos la pista y discurriremos, ahora durante otros 10 minutos, por un camino estrecho paralelo a la carretera, por detrás de la valla protectora.

A continuación, transitaremos sobre asfalto, a la orilla de la carretera (fuente), hasta retomar nuevamente el camino estrecho, de nuevo pegados a la carretera, con algunos tramos de pasarela de madera y, en todo momento, protegidos por el guardarrail/quitamiedos que nos dará seguridad.

Cuando hayamos recorrido 10 minutos más, cruzaremos un nuevo puente que nos permitirá comenzar ya a darle la vuelta a la ría.

Desde ahí iremos bordeando durante unos 20 minutos la otra parte de la ensenada de la ría, en terreno llano y sobre camino de piedra/tierra al principio, con algún pequeño tramo de leve subida según vamos ganando metros.

Durante este caminar, estaremos rodeados de arbolado a nuestra izquierda, alejados de momento de nuestra gran referente, la ría, y también un poco apartados de la propia carretera, que tendremos muy cerca a nuestra derecha.

A partir de ese momento ya habremos subido todo lo que hay que subir en esta suave y atractiva ruta; es decir, apenas nada de subida. Avanzaremos ahora sobre firme de asfalto, en ligera línea descendente, casi inapreciable, dentro de otro gran eucaliptal.

Al cabo de unos 10 minutos llegaremos a la denominada laguna de los Patos y desde aquí nos moveremos dentro del mismo bosque, quizás ahora un poco más frondoso y, por tanto, en una zona más umbría, con firme de tierra. Continuaremos adelante en ligera subida durante otros 15 minutos.

Llegado el momento, nos saldremos del bosque y proseguiremos nuestro camino sobre firme de asfalto, llaneando y bajando durante unos 15 minutos.

A continuación, nos meteremos en una pista de firme empedrado, sin que ello suponga un gran inconveniente para que podamos caminar con normalidad. Durante este tramo estaremos rodeados nuevamente de abundante vegetación a derecha e izquierda.

Seguiremos con una ligera subida al principio y, posteriormente, en llano, sobre pista de hormigón.

¡OJO! Precaución en el cruce de la carretera N-634.

Tan pronto como hayamos cruzado la carretera, caminaremos en llano y sobre firme de asfalto, durante unos 45 minutos, hasta llegar de nuevo a la costa y, por fin, encontrarnos con la playa de Remior, reconocida con bandera azul.

Poco antes de incorporarnos a su paseo marítimo deberemos cruzar la carretera comarcal LU-P-0610. ¡ojo de nuevo ¡

A partir de la playa de Remior tan solo nos quedará caminar, prácticamente pasear, a la vera del mar, que tendremos a nuestra izquierda y que no dejaremos de contemplar en ningún momento hasta alcanzar la meta que nos hemos propuesto.

Durante este tramo iremos viendo un sin fín de playas que, con la marea baja, prácticamente se unen unas con otras y que a continuación os iré reseñando.

Comenzaremos este atractivo caminar por el paseo marítimo de la mencionada playa de Remior

Tras andar unos 15 minutos por dicho paseo, y dejando atrás el centro del pueblo de San Cosme, que tendremos a nuestra derecha, llegaremos a la playa de Coto.

Proseguiremos otros 10 minutos más, como he dicho, sin separarnos en ningún momento de la costa, hasta encontrarnos con la playa de Fontela-Valea, que iremos viendo durante al menos otros 15 minutos.

Sin dejar de contemplar sus hermosos arenales de arena blanca, al cabo de unos 15 minutos llegaremos a la playa de Lóngara.

Bordearemos durante un buen rato esta última playa y, como hoy se trata de contemplar un sinfín de arenales, después de otros 10 minutos de caminata llegaremos de nuevo a otra playa, en esta ocasión,  playa de A Pasada.

Ya hemos visto unas cuantas, pero todavía no hemos acabado.

Diez minutos más de paseo nos llevarán a Punta da Castro, un importante saliente dentro del bonito paseo por el que estamos transitando. Continuaremos un poquito más, otros 10 minutos, y nos aproximaremos a la playa de Arealonga.

Superada esta, seguiremos adelante sin dar tregua y, de inmediato, comenzaremos a contemplar la larga playa de Reinante.

Tras caminar durante unos 25 minutos frente a ella, llegaremos al Restaurante La Yenka, el lugar elegido para que todos juntos podamos degustar un buen menú a base de varios platos.

Los más veteranos del grupo, acordaros de que ya hemos comido en este restaurante y creo que guardamos un buen recuerdo de aquella ocasión. Yo personalmente he vuelto en otra ocasión, en petit comité, y la experiencia ha sido la misma: muy buena.

Su gerente, Marisol, es una profesional como la copa de un pino. De ahí, sin duda, el éxito y la cantidad de clientela que tiene, entre la que se encuentran numerosos grupos de excursionistas y también  de montaña. La atención que dispensó a nuestro grupo en su momento, fue sobresaliente.

ALTERNATIVA

Si bien, como he reseñado anteriormente, la dificultad de la ruta es de categoría fácil, no es menos cierto que se trata de una ruta un poco larga.

Por tal motivo, propongo una alternativa para aquellos/as que no quieran caminar tanto: librarse de la primera parte de la ruta, es decir, de tener que dar la vuelta a la ría.

De este modo, comenzarían a caminar desde la franja costera y ya no la dejarían hasta llegar a la meta,  y si acaso, un breve Paseo previamente por el puerto de Foz. Ya veremos.

Con lo cual, realizarían una  travesía de tan solo ida, de aproximadamente 7/8 km. Suponiendo  una súper agradable caminata, sin apenas desnivel, frente al mar y pasando por unas cuantas playas hasta llegar a la meta, fijada, como he comentado, en el Restaurante La Yenka, ubicado frente a la playa de Reinante.

Si os fijáis en el perfil que os he pasado, veréis una línea amarilla recta frente al mar hasta el final. Esa será la caminata que realizaréis quienes optéis por la ruta alternativa.

NOTA IMPORTANTE

Una vez que lleguemos al paseo marítimo iremos viendo una playa tras otra. Prácticamente estaremos pegados a sus arenales, pero debo advertiros de que no podremos ni deberemos bajar a pie de playa salvo autorización expresa y muy puntual.

Es muy conveniente que no nos salgamos del paseo y nos conformemos con contemplar las playas desde el mismo, ya que se ven de maravilla.

Tenemos la comida concertada a una hora determinada e iremos muy justos de tiempo. De hecho, no creo que podamos comer antes de las 15:00 horas. Más bien, creo que podremos empezar a comer en torno a las 15:30 horas.

HORARIOS DE SALIDA

  • Quintueles: 7:00 h
  • Viesques: 7:15 h
  • Campos: 7:25 h
  • Begoña: 7:30 h

COSTE DE LA SALIDA

Socios: 40 €, incluido menú degustación de varios platos

No socios: 43 €, incluido menú degustación de varios platos

Desayuno: Navia.

Refrigerio: Por determinar. Aunque al ser comida de restaurante, seguro que ya  habremos tomado todo lo necesario en el mismo.

Si los tiempos de disponibilidad de Bus nos lo permiten, pararemos durante unos 30 minutos en la playa de las Catedrales.

Si, por el contrario, vamos mal de tiempo porque la comida se alarga, emprenderemos el regreso directamente a casa desde el mismo restaurante.

INSCRIPCIONES

Aquellos/as a quienes os apetezca y queráis acompañarnos, poneros en contacto con nuestra compañera Soraya, en el teléfono 658 473 557, o a través del WhatsApp del grupo.

Fdo.- Argimiro Blanco Sánchez

Presidente Club Deportivo GM Pisasenderos

Quintueles – Villaviciosa


martes, 6 de octubre de 2026

DOS RUTAS POR ALLER: POLA DEL PINO – FELECHOSA Y HOCES DEL PINO


El domingo 6 de septiembre nos fuimos hasta el concejo de Aller para hacer una ruta con dos opciones: la oficial, entre Pola del Pino y Felechosa, y una alternativa por las Hoces del Pino para quienes preferían una caminata algo más corta y sencilla.



El día empezó pasado por agua. Durante todo el viaje desde Quintueles y Gijón no dejó de llover y, al llegar a Pola del Pino, la cosa no pintaba demasiado bien. Incluso tuvimos algún que otro rayo y trueno justo cuando nos disponíamos a empezar la ruta. Así que esperamos un poco y, por suerte, la lluvia acabó dándonos una tregua. Desde entonces, el día resultó estupendo para caminar.

           

Los que hicimos la ruta oficial comenzamos atravesando Pola del Pino, un pueblo muy cuidado y con mucho encanto. El sendero discurre inicialmente junto al río y entre árboles, hasta llegar a la primera de las cascadas, la de Castro, que nos sorprendió por lo bonita que estaba.



Continuamos después por un sendero cada vez más pendiente, siempre rodeados de vegetación y con el sonido del río acompañándonos. Un poco más adelante nos desviamos para llegar hasta la cascada de Txarín, cuyo acceso es algo más complicado y no se encuentra directamente en el camino, pero merece la pena acercarse a verla.




Justo después encontramos el pequeño puente de madera construido por el vecino de Pola del Pino que se encargó de recuperar y acondicionar estos senderos durante la pandemia. Tras cruzarlo, seguimos subiendo por un sendero bastante pindio, pero muy bonito, hasta llegar al hayedo de Coal Negro.

Ya dentro del bosque el camino se suaviza y se hace más llevadero. El hayedo estaba precioso y fue uno de los lugares que más disfrutamos de la ruta. Allí aprovechamos para hacer una pequeña parada, reponer fuerzas y sacar la foto de grupo.



Todo este recorrido está muy bien señalizado gracias al trabajo de este vecino, que se preocupó de limpiar y recuperar los senderos, colocar carteles y señalizaciones y facilitar el paso por algunos puntos. Un trabajo que, sin duda, merece nuestro agradecimiento.

Después del hayedo llegamos al collado Linares donde se abre el paisaje y aparece ante nosotros el pico Coal Negro, cuya ascensión comienza precisamente en este punto. Esta vez decidimos dejarlo para otra ocasión y continuamos nuestro camino, ya en descenso y por terreno abierto, disfrutando de las vistas del valle hasta llegar finalmente a Felechosa.


Mientras tanto, el grupo que hizo las Hoces del Pino comprobó que de ruta «sencilla» tenía más bien poco. El terreno de piedra y, sobre todo, lo mojado que estaba después de tanta lluvia, hicieron que la subida tuviera su esfuerzo y que la bajada dejara alguna que otra culada para el recuerdo.


Ya todos juntos de nuevo, tocaba reponer fuerzas con la comida en el pueblo de  Llanos, Restaurante Casa Kiko. Y, como ya había ocurrido en otra ocasión, nos encontramos allí con nuestro conocido acordeonista, así que la sobremesa terminó, cómo no, con unos cuantos bailes.



Una jornada de montaña que empezó con mucha lluvia, pero que acabó dejándonos un día estupendo, buenos paisajes y alguna que otra anécdota para contar.

Hasta la próxima aventura!

Video:


Para ver la descripción de la ruta e itinerario que seguimos: AQUÍ

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domingo, 4 de octubre de 2026

SENDERO DE LOS PUENTES – PARQUE NATURAL SAJA-BESAYA (CANTABRIA)

Entramos en el otoño y, por tanto, toca ya visitar los bosques, pues en estas fechas se encuentran en su máximo esplendor. Ello nos permite disfrutar de la bella estampa que nos deja esta estación, donde la naturaleza adquiere unos colores extraordinariamente bonitos, predominando los tonos cobrizos.

Empezamos con el bosque de Saja-Besaya, considerado el más extenso de Cantabria, flanqueado por las cuencas de los ríos Saja y Besaya, de ahí su nombre. En noviembre continuaremos con el de Burón, en el Parque Regional de Riaño y Mampodre (León) y el de Fabucao, en el Parque Natural de Redes.

Con la intención de cumplir con nuestro objetivo, el próximo sábado 10 de octubre de 2026 nos desplazaremos hasta el pueblo de Cabezón de la Sal. Lo cruzaremos y seguiremos un poco más adelante hasta alcanzar el pequeño pueblo de Ucieda. También lo atravesaremos hasta que, unos tres kilómetros más adelante, lleguemos a la zona conocida como la Casa del Monte.

Bonito paraje, con mucho arbolado, mucho verde, abundante agua y varias áreas recreativas. En este punto, nos bajaremos del autobús y daremos comienzo a la caminata del día: larga, pero altamente atractiva.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO

Ese día realizaremos un recorrido circular de unos 17,7 kilómetros, con aproximadamente 555 metros de desnivel y una dificultad moderada, más quizás por la longitud del recorrido que por la dificultad en sí misma.

Gran parte de la caminata discurrirá por el interior del bosque, más frondoso en algunos momentos y algo menos en otros. Pero será sumamente agradable transitar por su interior, gozando a su vez de una exquisita tranquilidad que nos hará olvidar que estamos caminando y realizando, si cabe, un esfuerzo físico que apenas notaremos.

Ya ubicados en la denominada Casa del Monte (área recreativa-fuente), comenzamos a caminar por una ancha pista de hormigón, en ligera línea ascendente al principio, con algo más de inclinación una vez hemos cruzado el puente de las Rozas y seguimos avanzando. Afrontaremos a partir de ese momento lo que podremos considerar nuestro primer repechín, quizás el único, pues los que vendrán después serán cortos y de mínima dificultad.

A pesar de empezar a subir caminados los primeros 10 o 15 minutos, el ascenso será sumamente agradable, pues estaremos dentro del bosque, rodeados de mucho arbolado y mucho verde. Transitaremos por un bosque en el que, a lo largo del recorrido, iremos entrando y saliendo, eso sí, sin dejar en ningún momento de caminar por el interior del Parque Natural de Saja-Besaya,

Según avanzamos, la pista se irá inclinando un poco más y el panorama se irá abriendo poco a poco, permitiendo que los rayos del sol vayan entrando en el camino, aún así habrá suficiente sombra, si es que ese día el sol decide aparecer.

Rebasada esta primera parte de la subida, toda ella por una ancha pista y firme de hormigón, que nos habrá llevado unos 45 minutos, seguiremos subiendo, ya con un firme algo más empedrado, pero nada dificultoso, durante otros 20 o 25 minutos.

Superado este último y pequeño tramo de subida por la pista, la dejamos, desviándonos a la izquierda. A continuación sortearemos unos peldaños de madera y nos meteremos en un estrecho camino de tierra y piedra, prácticamente en llano, por el interior del bosque que estamos visitando.

Cuando ya llevemos caminando una media hora por dicho camino, nos desviaremos momentáneamente de la ruta que estamos siguiendo, con la intención de acercarnos a contemplar un espectacular roble: el “Roblón de Tumbao”.

Vista esta joya de la naturaleza, retomamos el sendero por el que hemos venido transitando y seguimos por el interior del bosque, ahora con un firme quizás algo más irregular y teniendo que vencer alguna pequeña dificultad.

Seguimos adelante en ligera línea descendente, con algunos tramos de pequeñas subidas, avanzando durante unos 30 minutos y bordeando la falda de la montaña. En este momento salimos del interior del bosque, aunque permanecemos dentro del parque natural, que no abandonaremos ni un solo minuto durante toda la caminata.

A continuación, nos adentramos de nuevo en el bosque, en el que, como he comentado, estaremos entrando y saliendo continuamente. Nos iremos encontrando con una flora muy variada, donde predominan el roble y el haya, además de mucho carrasco.

En el instante en que nos adentramos de nuevo en el bosque, nos pararemos para tomar el tentempié. Una vez repuestas las fuerzas, seguimos avanzando por su interior, con buen firme donde pisar, en ligera línea descendente, aunque tendremos algún pequeño tramo llano y ligeras subidas durante otros 40 minutos.

Seguidamente volvemos a salir del bosque, tónica habitual durante toda la caminata: entrada y salida del bosque, que no del parque y caminamos en llano durante unos minutos, bordeando la ladera de la montaña y sin dejar de contemplar el frondoso y extenso bosque que vemos a nuestra izquierda.

Pasado este pequeño tramo, caminaremos con algo más de arbolado, en pronunciada bajada y con un firme un tanto irregular, durante unos 20 minutos.

Superada esa incómoda bajada, continuamos por el mismo camino, adentrándonos de nuevo en lo más frondoso del bosque y afrontando enseguida una pequeña pero pendiente subida. Nada que deba preocuparnos, con un suelo algo más irregular al principio y ya más liviano según vamos avanzando.

Tras caminar otros 25 minutos, relajadamente y disfrutando del interior del bosque, nos toparemos con el gigantesco haya de la “Llana de Olar”. Sin duda, otra gran joya que nos ofrece la naturaleza.

Una vez contemplado y fotografiado esta impresionante faya, reanudamos nuestra marcha, afrontando de nuevo una pronunciada bajada, con buen firme, durante unos 20 o 25 minutos.

A esta bajada le sigue una inapreciable subida, ya no por una zona tan umbría como supone caminar por el interior del bosque, que seguimos teniendo a nuestra izquierda. Al avanzar contemplaremos su gran frondosidad y su impresionante dimensión.

Durante otros 20 o 25 minutos transitaremos de nuevo dentro del bosque, en esta tarea de entrada y salida permanente durante toda la caminata. Lo haremos en llano, si bien tendremos variados tramos de continuos subes y bajas.

Recorrido este último tramo de continuos cambios de desnivel, afrontaremos una pequeña y cómoda bajada de unos 5 o 10 minutos, rodeados de una gran cantidad de carrascos, flora muy predominante en esa zona y con gran presencia a lo largo de todo el trayecto.

De nuevo abandonamos el bosque para seguir avanzando a cielo abierto durante unos 10 minutos por la ladera de la montaña, pero sin dejar de contemplar esa impresionante masa forestal que se pierde en el horizonte.

Dejado atrás este último tramo, entramos ya en una cómoda pista, rodeados de flora a izquierda y derecha, por la que continuaremos en ligera bajada durante unos 40 minutos, hasta llegar a una bonita área recreativa.

En principio, si no se nos hace demasiado tarde, nos quedaremos allí a comer el bocata. De lo contrario, es decir, teniendo en cuenta que la caminata es quizás un poquito larga y el tiempo se nos echa encima, no descarto que podamos parar a comer un poco antes, en el interior del bosque.

Al llegar a este bonito paraje donde se encuentra el área recreativa, tan solo nos quedará desandar los aproximadamente 15 minutos recorridos al principio, cuando dimos comienzo a la caminata, para llegar de nuevo a la Casa del Monte.

Allí daremos por concluida esta larga pero atractiva caminata que, con un poco de esfuerzo, habremos realizado.

UNA RUTA SIN ALTERNATIVA

En esta ocasión, lamentándolo mucho, no puedo ofreceros una ruta alternativa para aquellos menos habituados a caminar.

Sí la tendréis en la próxima salida, que realizaremos el 31 de octubre: Senda Costera de Foz, Playa de Reinante.

DATOS DE INTERÉS

No tendréis ninguna fuente durante todo el recorrido, tan solo en el punto de partida.

Durante todo el trayecto, si el sol decide salir, no será excesivamente molesto, pues, como es lógico, al estar metidos durante la mayor parte del recorrido en el interior de un bosque, la sombra está asegurada.

La ruta, como habréis visto en el encabezamiento, se denomina Senda de los Puentes. Por ello, a lo largo del camino nos toparemos con unos cuantos, concretamente con trece. Todos ellos son muy rudimentarios, madera resbaladiza y húmeda, por lo que deberemos extremar la precaución a la hora de atravesarlos. A poder ser, y para mayor seguridad, los pasaremos de uno en uno.

SALIDAS

  • Gijón:
  • H. Begoña:7:00 horas
  • El Carmen: 7:05 horas
  • Viesques: 7:15 horas
  • Quintueles: 7:30 horas

Coste de la salida:

  • Socios: 14 €
  • No socios: 17 €

Desayuno: en cafetería junto a El Pindal.
Refrigerio: por determinar.

Para solicitar plaza, contactar con nuestra compañera Soraya, teléfono 658 473 557, o a través del WhatsApp del grupo.

Fdo. Argimiro Blanco
Presidente del Grupo de Montaña y Senderismo Pisasenderos
Quintueles – Villaviciosa