lunes, 15 de junio de 2026

SENDA DEL RÍO NANSA (CANTABRIA)


El próximo domingo 21 de junio de 2026 volveremos a ponernos en movimiento. Para ello, nos desplazaremos hasta el pueblo de Cades, perteneciente al municipio cántabro de Herrerías, ubicado en pleno Valle del Nansa. Desde allí recorreremos una preciosa ruta fluvial, la “Senda del Río Nansa”, considerada una de las sendas más bonitas de Cantabria.

Como dato de interés, parte del itinerario por el que transitaremos forma parte del Camino Lebaniego. Como es costumbre cuando visitamos esta zona, poco antes de llegar al punto de partida haremos una parada para desayunar en la Cafetería Casa Junco (Pindal).

Horarios de salida

  • Begoña: 07:30 h  - Campos: 07:35 h  - Viesques: 07:45 h  - Quintueles: 08:00 h

Tras desayunar, nos dirigiremos hacia el pueblo de Cades. Poco antes de llegar al pueblo, y justo antes de cruzar el Puente del Arrudo, nos bajaremos del autobús y comenzaremos la caminata.

La ruta consiste en una travesía de aproximadamente 14,17 km, con 277 m. de desnivel positivo acumulado. Es de baja dificultad técnica para personas acostumbradas a caminar, y de dificultad moderada para quienes caminan poco o no lo hacen habitualmente. En definitiva, se trata de un paseo agradable más que de una ruta exigente, aunque con algunos tramos puntualmente más incómodos.

Conviene tomarse algún respiro de vez en cuando, aunque no siempre será posible, ya que la próxima salida por tierras leonesas será algo más exigente. Aún así, esa próxima, contará con alternativa para quienes prefieran evitar el repechín más duro.

Descripción de la ruta

Una vez bajemos del bus y crucemos el puente del Arrudo sobre el río Nansa, daremos unos pasos en llano por una carretera tranquila (con precaución). A continuación, nos desviaremos a la derecha para adentrarnos en la senda.

El camino comienza en llano, por una pista de tierra con el río Nansa siempre a nuestra derecha, escuchando el sonido de sus aguas, mucho más mansas que en las dos ocasiones anteriores (marzo y abril), cuando revisamos la zona y el caudal impedía realizar la ruta tal y como estaba prevista, ya que anegaba gran parte del sendero.

En esta ocasión, a la tercera, hemos comprobado que la ruta es perfectamente viable y por fin podremos realizarla.

A medida que avancemos, el firme se irá complicando ligeramente, aunque sin mayor dificultad. Es posible encontrar algo de barro, ya que se trata de una zona muy umbría. En algunos tramos, estos pasos más complicados se salvarán mediante pasarelas de madera o barandillas metálicas. Tras superar estas zonas puntuales, el terreno volverá a ser más regular, aunque con piedra y pequeños subes y bajas.

Más adelante, nos desviaremos a la izquierda, alejándonos momentáneamente del río para adentrarnos en un bosque de avellanos y eucaliptos. El camino se vuelve algo más irregular, con tramos protegidos por pasamanos metálicos que aportan seguridad en los pequeños desniveles. Superado este tramo, volveremos a acercarnos al río.

De nuevo junto al Nansa, avanzaremos por un sendero pedregoso, habitual a lo largo de toda la ruta, hasta volver a internarnos brevemente en el bosque. Allí afrontaremos un repechín corto pero con terreno irregular y algunos escalones de madera, durante unos quince minutos. Tras ello, descenderemos otro tramo similar hasta regresar de nuevo a la orilla del río.

A partir de ahí, continuaremos por un sendero estrecho y cómodo, con algún pequeño paso con escalones de madera. El río nos acompañará a la derecha y, a la izquierda, praderas y bosque de ribera. Tras aproximadamente hora y media desde la salida, llegaremos a una pista más ancha que nos conducirá a una carretera, donde realizaremos un reagrupamiento y descanso.

En este punto encontramos un área con albergue para peregrinos del Camino Lebaniego y en el entorno, alojamientos rurales “El Solar del Cerezo”. En nuestra última visita, el ambiente era tan agradable que incluso había un ensayo musical previo a una boda, que nos invitaba a quedarnos y participar de la misma. Nuestra “obligación”, nos forzó a seguir caminado.

Desde aquí, continuaremos por la carretera, en llano y con precaución, durante unos quince minutos hasta llegar al puente de Tortorio. Lo cruzamos y nos desviamos a la izquierda para iniciar una subida corta pero exigente por un camino estrecho, pedregoso y resbaladizo.

Durante unos quince minutos de ascenso (y posterior descenso), es importante caminar con pasos cortos y seguros, ya que la piedra está muy pulida. Y, aunque esté seca, el riesgo de resbalón es elevado.

Al llegar arriba, cruzaremos dos portillas (que deberá cerrar el último del grupo) y continuaremos por un terreno similar, ahora en descenso durante otros quince minutos.

Superado este tramo, el camino mejora y avanzamos en llano con mayor comodidad durante unos quince minutos más, con el río ahora a nuestra izquierda, hasta llegar a la Central Hidroeléctrica de Trascudia.

Descanso en la central

Aquí realizaremos una parada para reagruparnos y tomar el habitual tentempié. Dispondremos de una máquina de snacks (bebidas, chucherías, etc.) y una fuente de agua potable.

También, quien lo desee, podrá darse un pequeño remojón en una zona junto al río o simplemente refrescar los pies. En todo momento habremos caminado a la sombra, por lo que el calor no debería ser excesivo y la necesidad de meternos en el agua no ser imperiosa.

Tramo final

Tras el descanso, reanudamos la marcha descendiendo unos escalones para retomar la senda. El camino vuelve a ser algo irregular, con piedra, escalones de madera y pasarelas, siempre junto al río.

Seguiremos andando durante unos 15 minutos por ese  tramo  más abrupto, y después aproximadamente 45 minutos por un sendero más cómodo, y siempre acompañado por el río, que no dejaremos en ningún momento.

Según proseguimos, pasaremos por dos antiguas pasarelas de pescadores, cruzaremos algún vado (si el caudal lo permite, con precaución), y bordearemos la Cueva del Rejo (con presencia de murciélagos en su interior). Más adelante, el camino vuelve a ser más técnico, con escalones y pasarelas de madera que nos permitirán avanzar prácticamente sobre el río.

Superados estos obstáculos, caminaremos durante aproximadamente una hora por un tramo ya sin dificultad reseñable, salvo algún que otro peldaño que tendremos casi al final del camino, poco antes de llegar al área recreativa de Muñorrodero,  donde terminaremos la ruta, después de haber empleado unas cinco horas desde que partimos del Puente del Arrudo, cuatro de ellas en movimiento.

Final de ruta

En el área recreativa comeremos el bocadillo y daremos por concluida la caminata, una más dentro de las muchas y bonitas jornadas de senderismo que a lo largo del año venimos realizando.

Datos de interés

Positivo:
Durante todo el recorrido disfrutaremos de abundante vegetación de ribera que, si el sol acompaña, nos proporcionará sombra constante. Además, la presencia del río durante todo el itinerario aporta un entorno muy agradable y relajante.

Negativo:
Existen algunos tramos con terreno irregular, piedra grande y escalones que obligan a caminar con precaución. No obstante, estas dificultades son puntuales y perfectamente asumibles, por lo que la ruta puede considerarse un gran paseo con algunas zonas de mediana dificultad.

Finalizada la caminata, tras la comida en el área recreativa de Muñorrodero, nos desplazaremos a Llanes para tomar el refrigerio, aunque probablemente en esta ruta apenas será necesario, ya que no realizaremos gran esfuerzo físico.

Confirmación de asistencia

Ponerse en contacto  con Soraya (658 473 557) o a través del grupo de WhatsApp.

  • Cupo máximo: 55–57 plazas
  • Si hay suficiente lista de espera, y las circunstancias lo permiten, en este momento no garantizado, intentaremos llegar a 68. De forma tácita, tenemos habitualmente pre-reservado el Bus de 68 plazas. Pero en esta ocasión, por cuestiones de logística, saldremos de domingo y no de sábado. Por tal motivo, el Bus para ese día está pre-reservado por terceros. Pero de superar las 55 solicitudes, seguro que alguna solución encontraremos.

 

Firmado.- Argimiro Blanco Sánchez                                                                                                                             Presidente Equipo Deportivo G.M. Pisasenderos

                  Quintueles - Villaviciosa


domingo, 7 de junio de 2026

EN BUSCA DEL NACIMIENTO DEL EBRO



El pasado 16 de mayo nos tocó poner rumbo hacia Cantabria para realizar la ruta circular por los alrededores de Fontibre y conocer de cerca el nacimiento del río Ebro. Después de toda una semana pendiente del tiempo y viendo llover prácticamente todos los días, parecía difícil que fuésemos a librar, pero al final tuvimos suerte y pudimos hacer la caminata sin problemas.

La mañana comenzó temprano con salida desde los puntos habituales y viaje hacia la comunidad vecina. Como solemos hacer cuando vamos por aquella zona, paramos a desayunar en La Franca antes de continuar camino. La ruta hasta Fontibre se hizo algo más larga de lo habitual y tardamos casi dos horas en llegar, pero el viaje mereció totalmente la pena.

Nada más bajar del autobús ya se veía que el paisaje estaba espectacular. Todo muy verde después de tantos días de lluvia, las montañas al fondo todavía con algo de nieve y un ambiente perfecto para caminar. Eso sí, el barro apareció pronto y nos acompañó en bastantes tramos del recorrido. Era algo que ya esperábamos después del tiempo que había hecho durante toda la semana, así que en más de una ocasión tuvimos que poner a prueba nuestro equilibrio para no terminar estampados en mitad del camino.


La ruta resultó ser muy sencilla y llevadera, un paseo para caminar tranquilamente disfrutando del entorno. Después de  un rato hicimos la primera parada para tomar el pincho en el área recreativa junto a la Ermita de Cagigales, un sitio perfecto para descansar un poco antes de continuar.

                           




Ermita de Cagigales

Seguimos avanzando por pistas y senderos muy cómodos hasta llegar a una zona desde la que teníamos unas vistas preciosas del entorno, el alto de Cepelludo (968 m.). Allí aprovechamos para hacer una de las fotos de grupo del día antes de entrar en una zona de bosque muy bonita y seguramente uno de los tramos más agradables de toda la ruta.

Refugio de Cepelludo

        


En medio de aquel tramo apareció también el único repechín de la jornada, aunque se subió sin demasiada dificultad y sin necesidad de grandes esfuerzos. Poco después llegamos a una majada amplia y abierta, La Guariza, donde nos recibieron varias vacas cántabras, bien plantadas y muy fotogénicas que, por la tranquilidad con la que posaban, daban la sensación de estar más que acostumbradas a recibir visitantes. En esta parada también aprovechamos para dejar constancia de nuestro paso con otra foto de grupo.

                         


Tras este corto parón, poco a poco fuimos acercándonos al objetivo principal del día: la Fuentona, el manantial donde tradicionalmente se sitúa el nacimiento del río Ebro.

El entorno es realmente bonito y allí nos paramos un buen rato a disfrutar de la tranquilidad del lugar y del sonido constante del agua. Sobre el manantial puede verse una pequeña imagen de la Virgen del Pilar colocada sobre un monolito. Según pudimos saber, fue instalada en 1918 como homenaje al vínculo tradicional del río Ebro con Zaragoza.

          

También nos detuvimos a leer la placa situada junto al nacimiento, en la que se hace referencia a Marco Porcio Catón y se explica que en su obra Orígenes aparece la que está considerada como la primera referencia histórica a Cantabria.

Después de pasar allí un buen rato y sacar todas las fotos necesarias, apenas tuvimos que movernos para llegar al área recreativa, que se encuentra justo al lado de la Fuentona. Allí aprovechamos para comer tranquilamente, todavía rodeados del espectacular entorno que acabábamos de disfrutar junto al nacimiento del Ebro.

Con la comida ya despachada, todavía quedaba tiempo para un cafetín  en el bar que hay junto al Centro de Interpretación del Río Ebro. Y, por supuesto, también entramos al centro, divididos en dos grupos, donde nos explicaron con mucho detalle toda la historia del nacimiento del río, su importancia natural y cultural, además de curiosidades sobre el entorno y la evolución del paisaje de la zona. Una visita muy interesante que ayudó todavía más a valorar el lugar que acabábamos de recorrer.

Con la visita terminada, regresamos de nuevo al autobús para iniciar la vuelta hacia Asturias. Pero antes todavía quedaba la parada habitual para el refrigerio fin de ruta, esta vez en Unquera, donde más de uno aprovechó para llevarse corbatas, palmeras gigantes, sobaos y alguna que otra provisión extra para casa.

Y así terminamos una jornada muy bonita y agradable, disfrutando de una ruta sencilla y de un entorno que merece mucho la pena conocer.

Video:

              

Hasta la próxima aventura!

Para ver la descripción de la ruta que seguimos: AQUÍ

Si quieres estar al día de todas nuestras salidas, síguenos en FACEBOOK  e  INSTAGRAM





lunes, 1 de junio de 2026

XXXIX TRAVESÍA INTERNACIONAL COSTA NAVIEGA

Una vez realizado y disfrutado de nuestro último viaje aniversario por tierras burgalesas y la comarca de Las Merindades, toca volver a la rutina. Aunque, en esta ocasión, será algo más que una simple salida habitual, pues participaremos en una marcha muy especial.

No en vano se trata de la XXXIX Travesía Internacional Costa Naviega, declarada Fiesta de Interés Turístico del Principado de Asturias, reconocida además como “Sendero con Bandera Azul” y poseedora de un récord Guinness en el año 1991. Esta emblemática travesía está organizada, cada año a mediados de junio, por el histórico Grupo de Montaña Peña Furada, con cuyos dirigentes, mantengo personalmente una excelente relación. Por ese motivo ya hemos participado en varias ocasiones y, este año, volveremos a hacerlo.

Se trata de una caminata de aproximadamente 20 km, con una dificultad técnica moderada y un desnivel positivo acumulado cercano a los 500 metros.

Itinerario

La marcha dará comienzo en el lugar conocido como El Bao. Nada más iniciar el recorrido, nos adentraremos en un camino que nos llevará, a través de un maravilloso paisaje, hasta la ribera del río Barayo, junto al que caminaremos durante un buen tramo llegando a su desembocadura y la espectacular playa de Barayo, uno de los espacios naturales más valiosos de toda la costa occidental asturiana, ya que se trata de una reserva natural protegida.

Superado este punto, continuaremos bordeando toda la costa, disfrutando de sus impresionantes acantilados, y tras recorrer aproximadamente 8 Km llegaremos al pueblo de Puerto de Vega, declarado en su día “Pueblo Ejemplar”.

Al igual que hicimos el año pasado, en Puerto de Vega realizaremos un reagrupamiento y aprovecharemos también para tomar un café y disfrutar de la belleza de sus típicas callejuelas. Además, quien todavía no la conozca, podrá contemplar la casa en la que falleció nuestro ilustre “Jovellanos”.

También cuenta la villa con un magnífico Centro de Interpretación, que ya hemos visitado en anteriores ocasiones y que esta vez no podremos visitar por falta de tiempo, ya que, tras la parada de descanso y reagrupamiento, deberemos continuar la marcha.

Abandonamos Puerto de Vega en dirección oeste encontrándonos primero con la Ermita de la Virgen de la Atalaya, donde disfrutaremos de un espectacular mirador sobre el mar Cantábrico. Será una parada obligada para reagruparnos, tomar aire fresco y contemplar la fuerza y belleza del mar. Desde aquí, continuando cada uno a su ritmo, pasaremos junto a la playa de Losera y, un poco más adelante, en el km 10 de la marcha, veremos la isla de Soirana. Inmediatamente después atravesaremos el pueblo del mismo nombre para alcanzar, ya en el km 12,3, la playa de Frexulfe, catalogada como Monumento Natural y, sin duda, una de las playas más concurridas del concejo.

Será en la playa de Frexulfe donde se ubique el punto principal de avituallamiento pues la organización nos entregará el picnic de comida: bollo preñado, agua, fruta y postre.

En ese momento procuraremos permanecer juntos en la medida de lo posible. Como seremos muchas las personas concentradas en el mismo lugar, deberemos estar atentos a la orden de reanudación de la marcha, que cada grupo hará a su manera. Teniendo en cuenta en nuestro caso, que probablemente llegaremos bastante dispersos a este punto de avituallamiento, deberemos esperar, hasta que llegue el último de nuestros caminantes. Por tanto, nadie deberá abandonar este punto hasta que yo mismo os lo indique. Pudiendo si acaso autorizar alguna salida parcial, y no tener necesariamente que arrancar todo el grupo al mismo tiempo.

Hasta aquí, la caminata será bastante asequible para todos. A partir de este punto tendremos algunos tramos de subida que exigirán un poco más de esfuerzo, especialmente teniendo en cuenta la longitud total del recorrido.

Abandonada la playa y retomado el camino, entraremos en la parroquia de Andés. Desde ese momento iremos contemplando diferentes playas, como Fabal, Coedo, La Bragada o la playa del Moro. Todas ellas serán nuestras compañeras de viaje durante este precioso recorrido hasta alcanzar la playa de Navia.

Allí encontraremos varios chiringuitos en los que ya hemos parado cuando realizamos esta travesía por nuestra cuenta. Sin embargo, esta vez no nos detendremos, ya que continuaremos aproximadamente 1 km más hasta llegar al autobús, junto a la cafetería Snack y supermercado Familia, donde habitualmente paramos a desayunar.

Cambiados de ropa ya podréis ir libremente a disfrutar de la fiesta final, en la que, sin duda alguna, volveremos a ser protagonistas. Allá donde vamos, tenemos que animar el ambiente; para eso somos Pisasenderos, grupo armonioso y alegre. 

Esta vez no contaremos con el Dúo Colimbo, que sí estuvo en la fiesta del año pasado, y también en nuestra comida-fiesta de Navidad, y con quienes volveremos a encontrarnos este próximo diciembre. Compromisos ineludibles les impiden acompañarnos nuevamente en el fin de fiesta de la travesía naviega.

Sí pudieron estar el pasado mes de marzo en la comida anual de Peña Furada, donde tuvieron el detalle de dedicar una canción a los miembros de nuestro grupo Pisasenderos allí presentes.

Estoy convencido de que el animador o animadora contratado por la organización para esta ocasión, volverá a generar un gran ambiente y conectará igualmente con nuestro grupo. Somos muy participativos y nos dejamos querer. Eso lo percibe rápidamente cualquiera que se suba a un escenario.

Debo deciros también que, ese día, no habrá parada de desayuno ni de refrigerio durante el trayecto. Tiempo tendremos de sobra en Navia para refrescarnos.

El desayuno nos lo ofrecerá la organización en el propio punto de salida: chocolate, galletas tipo bizcocho y quesitos de Reny Picot. Además, tendremos varios avituallamientos durante la ruta donde también nos ofrecerán quesitos y agua.

En otro punto del recorrido, después de la comida, encontraremos un stand donde nos ofrecerán todo tipo de bebidas: agua, limonada, sangría, etc.

Además, no será necesario cargar con comida, ya que una vez lleguemos a la playa de Frexulfe, punto principal de concentración, la organización nos entregará el picnic presentando el vale que os facilitaremos poco antes de comenzar la caminata.

En esta ocasión como podréis apreciar, la organización no es de nuestra competencia. Por ello, no será tan necesario como en nuestras propias salidas, que nuestro Equipo de Colaboradores, tenga que ir pendiente todo el tiempo de nuestros caminantes. Tendréis máximo apoyo por parte de la Organización durante todo el recorrido. Eso sí, respetaremos los puntos de reagrupamiento que os he indicado: Puerto de Vega, La Atalaya y la playa de Frexulfe. De la Atalaya a la mencionada playa, podréis caminar libremente a vuestro ritmo. Y una vez finalizada la comida y hayamos arrancado de nuevo a caminar, tendréis igualmente libertad para caminar por vuestra cuenta, hasta llegar al Bus, y posteriormente al centro de Navia donde se celebra la fiesta.

Salida –  Domingo 14 de junio de 2026

  • Quintueles: 7:30 h
  • Vieques: 7:45 h
  • Campos: 7:55 h
  • Begoña (Hotel): 8:00 h

Cupo máximo: 55/57 plazas. Si una vez superada esta cifra, se produjese una larga lista de espera, podríamos llegar sin problema hasta las 68 plazas, cuyo Bus como es habitual, dado nuestro alto nivel de participación, ya lo tenemos reservado por si fuese necesario recurrir a él.

Coste de la salida

  • Socios: 20 €
    • 13 € cuota del grupo
    • 7 € cuota de participación destinada a la organización
  • No socios: 23 €
    • 16 € cuota del grupo
    • 7 € cuota de participación destinada a la organización

Dentro del importe abonado se incluye el desayuno indicado, la comida (picnic), varios avituallamientos con agua y quesitos, así como un avituallamiento principal con bebidas refrescantes.

Y, lo más importante, un amplio dispositivo de Protección Civil y ambulancias, por si en algún momento fuese necesario utilizarlo. Ya conocéis por anteriores participaciones, el amplísimo y organizativo montaje de control y ayuda que nos ofrece la Organización.

Cualquier integrante del grupo que desee participar en esta importante marcha senderista,  y disfrutar también de la fiesta final, pero considere que realizar la marcha completa puede resultarle demasiado larga, que no  tenga ningún problema en comunicárnoslo, y por supuesto, atenderemos su petición.

En ese caso, podrá realizar únicamente la primera parte del recorrido, bastante asequible, de aproximadamente 12 km. Una vez hayamos comido el bocata en la playa de Frexulfe, tendrá mi vto.bno. para subir al autobús y desplazarse directamente a Navia, donde podrán reunirse con el resto del Grupo al finalizar la caminata.

La hora de salida desde Navia la fijaré en función del desarrollo de la jornada y también de lo animados y concentrados que os vea en la fiesta.

Para confirmar asistencia, podéis hacerlo a través del WhatsApp del Grupo,  o comunicárselo directamente  a Soraya: tfno. .-  658 47 35 57

Fdo. Argimiro Blanco Sánchez
Presidente  Club Deportivo Grupo de Montaña Pisasenderos
Quintueles - Villaviciosa

 

viernes, 15 de mayo de 2026

LA COLLADINA, RUTA DEL ALBA Y... FINAL INESPERADO


 La ruta prevista para este día, en realidad, estaba programada inicialmente para el 11 de abril, pero las condiciones meteorológicas obligaron entonces a suspenderla. Después de toda la semana pendientes del cielo y viendo que las previsiones para el 9 de mayo tampoco eran especialmente prometedoras, decidimos intentarlo igualmente para no volver a quedarnos con las ganas. Y, viendo cómo terminó el día, la decisión fue acertada.

La mañana amaneció gris y con amenaza de lluvia, aunque por suerte el agua nos respetó durante las caminatas. La temperatura además fue perfecta para andar, especialmente en una zona como Redes, donde el paisaje y el sonido del agua terminan acompañándote prácticamente desde el primer momento.

Como estaba previsto, el grupo se dividió en dos rutas. Una parte optó por la clásica Ruta del Alba, perfecta para disfrutar del entorno sin tanta exigencia física. La otra mitad se animó con la subida a La Colladina y al pico La Carba, una ruta más dura, con bastante desnivel y algún tramo que exigía ir muy atentos.

PISASENDEROS EN RUTA DEL ALBA

PISASENDEROS EN PICO LA CARBA 1118M- LA COLLADINA

La parada del desayuno fue en el  polígono de Riaño, en el mismo lugar donde ya hemos parado otras veces cuando toca movernos por esa zona. Ese rato de café y conversación antes de empezar siempre sirve para desperezarse  y comentar cómo viene el día, aunque viendo el cielo todavía había quien no terminaba de confiar demasiado.

Ya en marcha, el Parque Natural de Redes volvió a sorprendernos para bien. Como estaba previsto, el grupo se dividió en dos rutas. Una parte optó por la clásica Ruta del Alba, más suave y conocida. Dado que era un grupo bastante numeroso, de más de veinte personas, el presidente decidió acompañarlos personalmente durante toda la jornada para que nadie tuviera que hacer la ruta por libre.




Los que se animaron con la subida a La Colladina y al pico La Carba, estuvieron  guiados por nuestro compañero Lino, que ya conocía perfectamente el recorrido tras haberlo realizado anteriormente.

PASO AÉREO EN LA COLLADINA

Tanto unos como otros disfrutaron de un paisaje espectacular. Los compañeros de la Ruta del Alba fueron acompañados durante gran parte del recorrido por el sonido constante del agua, que bajaba con fuerza por todas partes después de tantos días de lluvia. En la ruta de La Colladina, el comienzo también discurría junto al río, aunque enseguida empezó la ascensión, siempre progresiva y rodeados de bosque y vegetación. 

Durante la subida fuimos dejando atrás el valle poco a poco, ganando altura sin grandes descansos, pero con unas vistas cada vez más amplias hacia los embalses de Rioseco y Tanes. Hubo un punto especialmente bonito, en la majada La Gamonal, donde decidimos parar a reagruparnos, descansar un poco y recuperar fuerzas. Allí aprovechamos también para hacer una de las fotos de grupo del día, porque las vistas hacia las montañas y los embalses desde aquel lugar eran difíciles de ignorar.



   


                              MAJADA DE GAMONAL                                    

Continuamos ascendiendo hasta llegar al hito que marca el pico La Carba, a unos 1.118 metros de altitud. Allí, como era de esperar, tocó parada para fotos y para disfrutar un rato del paisaje antes de seguir avanzando.






PICO LA CARBA 1118 m.

Más adelante llegó probablemente el tramo más delicado de toda la ruta. Un paso corto pero bastante aéreo, de esos que obligan a concentrarse bien y donde unos fueron ayudando a otros para pasarlo con seguridad. Alguno reconoce que pasó un poco de miedo, aunque finalmente todo el grupo lo superó sin problema. Precisamente en ese punto, mientras avanzábamos con cuidado, apareció uno de los momentos más impresionantes del día: varios buitres planeando muy cerca de nosotros. Pasaban tan próximos que se podía apreciar perfectamente su impresionante tamaño.


Dificultad en el paso aéreo

Buitre

Después de ese tramo el paisaje cambió completamente. Se terminó la subida fuerte y empezamos a caminar por una zona mucho más abierta, entre praderías de un verde intensísimo, cabañas dispersas y senderos que se iban viendo a lo lejos zigzagueando entre las montañas. Una vez más, desde allí arriba el panorama que podíamos divisar, nos dejaba sin palabras.



El descenso exigió también ir atentos, sobre todo por la piedra suelta en algunos puntos, aunque por suerte no hubo ningún incidente y todos completamos la ruta sin problema. Y casi como si hubiera esperado a que termináramos, la lluvia empezó justo cuando regresábamos al punto de inicio. Cabe decir que no fue precisamente un chaparrón pequeño.

                                                   

La idea inicial era comer tranquilamente en el área recreativa de la Casa del Agua, en Rioseco, pero la lluvia, los truenos y hasta algún rayo hicieron imposible mantener el plan. Los compañeros de la Ruta del Alba, que ya habían llegado antes, estaban refugiados como podían bajo el tendejón de la bolera y de la Casa del Agua y  allí acabamos reuniéndonos todos para comer a cubierto.

Después llegó el debate... Con el día tan desapacible, había bastantes ganas de volver directamente para casa y saltarse la parada de refrigerio prevista en Pola de Laviana. El asunto incluso acabó sometido a votación en el autobús. El presidente dejó claro que, estando anunciado en el cartel, la parada seguía adelante salvo que hubiera una mayoría clarísima en contra. Finalmente, hacer la parada fue inevitable.

Así que llegamos a Pola de Laviana… y allí empezó otra historia completamente distinta.

Nada más bajar del autobús se escuchaba música y se veía una carpa enorme montada en el pueblo. Al principio pensamos que tendría relación con la Vuelta Ciclista a España Femenina, que precisamente era inicio y fin de etapa allí ese día, pero pronto descubrimos que en realidad se estaba celebrando una fiesta de asociaciones de personas mayores de Asturias organizada por FAMPA.

A partir de ahí el grupo empezó a desperdigarse: unos a las cafeterías, otros a las terrazas y otros, los más curiosos, se acercaron “solo a mirar” qué ambiente había dentro de la carpa. Y claro… pasó lo que tenía que pasar.

Entre bingo musical, DJ, baile y ambiente de fiesta, las camisetas naranjas de Pisasenderos no tardaron demasiado en hacerse notar. De hecho, el DJ acabó mencionando al grupo desde el escenario mientras varios compañeros ya estaban completamente integrados en la celebración y dándolo todo en la pista.

Y lo mejor de todo es que muchos de los que más disfrutaron aquella parada improvisada eran precisamente algunos de los que inicialmente querían marchar directos para casa porque “no merecía la pena parar con ese día”.

Por si faltaba algo, en mitad de todo aquello apareció también el presidente del Principado, Adrián Barbón, y por supuesto no faltó tampoco la correspondiente foto.

                                     

Al final, costó bastante más sacar al grupo de la carpa que subir hasta La Carba. Y eso que unos venían de una ruta con bastante desnivel y otros de caminar los 14 kilómetros de la Ruta del Alba. Pero ya se sabe cómo funciona Pisasenderos: uno sale pensando en una jornada tranquila de montaña y acaba muchas veces bailando en una fiesta que ni sabía que existía.

POLA DE LAVIANA

Sobre las seis de la tarde conseguimos reagrupar de nuevo al personal y emprendimos ya sí el regreso a casa, después de un día que tuvo un poco de todo: montaña, agua, vistas espectaculares, algo de adrenalina, lluvia de última hora… y un final completamente inesperado.


¡Hasta la próxima aventura!

Para ver la descripción de la ruta que seguimos: AQUÍ

Si quieres estar al día de todas nuestras salidas, síguenos en FACEBOOK  e  INSTAGRAM