En esta ocasión para poder dar respuesta a todas las personas que
quisieron acompañarnos como la ruta era fácil y circular junto al autocar
llevamos varios coches, de este modo en el Hotel de Silvota donde ya estábamos
todos nos reunimos 78 personas. Allí mientras desayunamos y nos pusimos al día, Soraya aprovecho para terminar de
cobrar las cuotas que estaban pendientes y repartir la programación anual y los
tarjetones de la Primitiva.
Desde allí, según estaba previsto, nos encaminamos hacia la iglesia
de San Cucao o Cucufate donde dimos inicio la ruta del día que, a pesar de las
previsiones, se mantuvo bastante bien librando la lluvia hasta casi el final.
En el entorno de los Covarones del rio Tuernes nos dividimos en
dos grupos para poder acercarnos lo más posible a los mismos y poder ubicar los
restos del Molin de Casa Pina, recordar las historias que entorno a este lugar existen, hacernos
una idea de lo que sería atravesarlos si no hubiese tanta agua y como no tomar
alguna que otra semeya.
Durante el camino pudimos disfrutar de la vegetación, el arrullo
del rio e incluso del barro y del riachuelo que vadeamos con la ayuda de los
colaboradores y de la cuerda colocada a modo
de pasamanos, pues siendo tan sencilla como era necesitábamos algún desafio,
hazaña que recordar. A lo lejos algunos incluso pudimos ver el Cristo del
Naranco que nos llamó bastante la atención pues no contábamos con él.
En el pórtico de la iglesia de Santa María de Brañes no solo
pudimos tomar el habitual tentempié, sino que disfrutamos del solecito que nos
acompañó durante un buen rato.
Sería casi al final de la ruta cuando más nos llovió pero con
paraguas, capas, chubasqueros y cantando
lo recorrimos con muy buen humor parándonos incluso a observar los “Atrapasueños”
que había colgados en los árboles.
Junto al antiguo complejo hípico del Asturcón como apenas
llovía dudamos en hacer allí la foto de grupo, acercarnos hasta sus
instalaciones y pararnos a comer pero
para no tentar a la suerte y tras hablar Argimiro con el Hotel decidimos proseguir el camino hasta la iglesia
donde nos había dejado el autocar.
Al llegar a la iglesia de haber estado abierta hubiéramos entrado para localizar el sarcófago del siglo XV y otras curiosas piezas que alberga en su interior, pero no fue posible; así que, nos cambiamos de calzado y tras hacer la foto de grupo nos subimos al autocar rumbo al Hotel de Silvota para comer las viandas que cada uno llevábamos en nuestra mochila e incluso algunos nos animamos a comer el rico y abundante menú que allí tenían.
A las 17:00 decidimos poner rumbo a casa pues ese día jugaba el Sporting en el Molinon y no queríamos coincidir con la marabunta de gente.
Todo lo aquí recogido y mucho más, podéis rememorarlo viendo el video que con tanto cariño Juan nos prepara












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