El próximo domingo
6 de septiembre nos pondremos de nuevo en movimiento con la intención de
realizar otra de las muchísimas y bonitas rutas que venimos disfrutando a lo
largo del año. En esta ocasión nos acercaremos al pueblo de Pola del Pino (La Pola Vieya), antigua
capital del concejo de Aller, cuya capitalidad ostenta hoy Cabañaquinta.
Una vez lleguemos, daremos comienzo a la ruta del día,
que nos llevará desde Pola del Pino
hasta Felechosa. Realizaremos un
recorrido semicircular de unos 9,5 km, con una dificultad moderada y un
desnivel positivo acumulado de 423 metros.
Nada más bajar del autobús comenzaremos a caminar por
el centro del pueblo en ligera subida durante unos cinco minutos. Al inicio del
recorrido encontraremos dos fuentes y otra más al final de la ruta.
Tras esos primeros pasos sobre asfalto, afrontaremos
el primer repechín del día, alternando con algún falso llano, sobre un firme
empedrado que recuerda a una antigua calzada romana. Aunque el terreno no
resulta excesivamente incómodo, conviene caminar con atención mientras nos
acompaña el agradable sonido del río Rozaliego, que nos irá escoltando durante
buena parte del ascenso.
Después de unos 30 o 40 minutos de caminata
abandonaremos momentáneamente la pista para recorrer un estrecho sendero de
tierra, de unos 200 metros de ida y otros tantos de vuelta, que nos llevará
hasta la cascada (pinganón) de Castro,
con sus impresionantes 80 metros de caída. Aunque estaremos ya saliendo del
verano, y por ello, desconozco el caudal de agua que podremos encontrar.
Tras contemplar esta primera cascada retomaremos la
senda empedrada para afrontar el segundo repechín/on, o la continuación del
primero, según se quiera ver. Este tramo será algo más exigente, con una subida
continua y prácticamente sin falsos llanos que nos permitan recuperar el
aliento.
Después de otros 40 o 50 minutos de ascenso constante,
que seguramente nos costará un poco por la inclinación del terreno, nos
desviaremos a la derecha para avanzar durante unos diez minutos por un camino
de tierra, en ligera bajada y con alguna piedra suelta.
Superado este corto tramo, volveremos a desviarnos
unos minutos para acercarnos a la cascada
(pinganón) de Txarín. Para llegar hasta ella será necesario recorrer un
pequeño sendero de ida y vuelta, de unos diez minutos en total (ida y vuelta),
algo pendiente y pedregoso, pero perfectamente asumible con la ayuda de los
bastones.
Visitada esta segunda cascada, que al igual que la
anterior podrá llevar más o menos agua dependiendo de las lluvias caídas en los
días previos, continuaremos por la pista. Enseguida tendremos que vadear un
pequeño arroyo o, si preferimos no mojarnos, cruzarlo por un rudimentario
puente de madera construido por un vecino. Conviene hacerlo con precaución.
A partir de ahí seguiremos ascendiendo por una pista
de tierra, con menos piedra y una pendiente más llevadera que la anterior. A
diferencia del segundo repechín/on, aquí sí encontraremos algunos falsos
llanos, especialmente a partir de los veinte minutos de marcha, justo cuando
comenzaremos a adentrarnos en el hayedo
de Coalnegro, probablemente el tramo más bonito de toda la ruta.
Una vez dentro del hayedo caminaremos prácticamente en
llano, con alguna ligera bajada, disfrutando de un bosque espectacular. Muchos
de sus árboles son auténticas esculturas naturales que invitan a detenerse para
fotografiarlas. Caminar por este entorno será un auténtico remanso de paz y
tranquilidad, permitiéndonos olvidar durante un buen rato el esfuerzo realizado
en la subida.
Al cabo de unos cuarenta minutos iremos abandonando
poco a poco este magnífico paraje para acercarnos a la collada de Linares (ojo con los helechos: pueden albergar
garrapatas), punto más alto de la ruta.
Desde allí podríamos continuar unos minutos más para
ascender a la cumbre del Coalnegro,
de 1.220 metros de altitud, cima que tuve la suerte de alcanzar hace
aproximadamente un año junto a algunos amigos montañeros, en petit comité.
Sin embargo, su ascensión presenta una pendiente muy
fuerte y un importante desnivel en muy poca distancia, por lo que no resulta
adecuada para nuestro grupo. Completar la ruta prevista ya supone un esfuerzo
considerable y un mérito más que suficiente. Por ese motivo no he considerado
oportuno incluir esa subida en la actividad. Quizá podamos plantearla en otra
ocasión.
Lo más recomendable será, por tanto, dar por
finalizado el ascenso en la collada de Linares y comenzar el descenso. Puede
que para algunos participantes esta bajada resulte incluso más exigente que la
subida.
Nada más abandonar la collada tomaremos una pista que
ya no dejaremos hasta llegar a Felechosa.
El primer tramo del descenso resulta especialmente agradable, con magníficas
panorámicas de un paisaje intensamente verde. No en vano, el concejo de Aller
es, probablemente, uno de los más ricos en agua de todo el Principado.
A medida que vayamos perdiendo altura, el paisaje se
volverá algo más monótono. La pista desciende de forma continuada, alternando
pendientes más o menos pronunciadas, tramos de piedra suelta donde habrá que
extremar la precaución para evitar resbalones y otros de hormigón, especialmente
duros para las rodillas. Tampoco faltarán algunos falsos llanos y pequeñas
subidas.
Debo reconocer que este último tramo, que nos llevará
aproximadamente una hora completar, puede resultar casi tan exigente como la
propia subida. Finalmente llegaremos al pueblo de Felechosa, donde daremos por concluida la marcha del día.
Una vez en el pueblo lo cruzaremos y, tras caminar
unos metros más, subiremos al autobús que nos estará esperando en las afueras
para desplazarnos hasta Los Llanos,
donde espero disfrutemos de una buena comida y una sobremesa con baile, que sé
que tanto os gusta.
La comida será en el Bar-Merendero Cherón Casa Kiko, establecimiento que ya visitamos
el 29 de junio del año pasado,
aunque entonces únicamente hicimos una parada para tomar un refrigerio. Por
cierto, me costó muchísimo sacaros de allí y conseguir que subierais al
autobús. La lluvia que comenzó a caer en aquel momento fue, sin duda, mi mejor
aliada.
Ruta alternativa
En mi opinión, la ruta principal es perfectamente asumible para la mayoría de nuestros caminantes. No obstante, quienes lo deseen podrán realizar la ruta de Las Foces del Pino (PR-AS 31), declaradas Monumento Natural y conocida por muchos de los veteranos del grupo, ya que la incluimos en la programación al inicio de nuestra andadura. (VER EN RESEÑA APARTE)
Menú:
- Primer plato: pote asturiano o arroz con
pollo y costillas.
- Segundo plato: caldereta de cordero o
escalopines.
- Postre, café y bebida (agua y vino con gaseosa; no
se incluyen refrescos).
Al solicitar plaza, deberéis
indicar vuestra elección de menú
Cuota de participación: incluido transporte y menú: 38 € socio / 41 € no socio
Horario de Salida: Quintueles 7,30 h– Viesques 7,45 h
– Campos 7,55 h – Begoña 8,00 h
Las
solicitudes de plaza, deberán realizarse
a través del WhatsApp del grupo
o a través de nuestra compañera Soraya (tel. 658 473 557).
Fdo.:
Argimiro Blanco Sánchez
Presidente del Club Deportivo G.M. Pisasenderos
Quintueles – Villaviciosa

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