domingo, 4 de octubre de 2026

SENDERO DE LOS PUENTES – PARQUE NATURAL SAJA-BESAYA (CANTABRIA)

Entramos en el otoño y, por tanto, toca ya visitar los bosques, pues en estas fechas se encuentran en su máximo esplendor. Ello nos permite disfrutar de la bella estampa que nos deja esta estación, donde la naturaleza adquiere unos colores extraordinariamente bonitos, predominando los tonos cobrizos.

Empezamos con el bosque de Saja-Besaya, considerado el más extenso de Cantabria, flanqueado por las cuencas de los ríos Saja y Besaya, de ahí su nombre. En noviembre continuaremos con el de Burón, en el Parque Regional de Riaño y Mampodre (León) y el de Fabucao, en el Parque Natural de Redes.

Con la intención de cumplir con nuestro objetivo, el próximo sábado 10 de octubre de 2026 nos desplazaremos hasta el pueblo de Cabezón de la Sal. Lo cruzaremos y seguiremos un poco más adelante hasta alcanzar el pequeño pueblo de Ucieda. También lo atravesaremos hasta que, unos tres kilómetros más adelante, lleguemos a la zona conocida como la Casa del Monte.

Bonito paraje, con mucho arbolado, mucho verde, abundante agua y varias áreas recreativas. En este punto, nos bajaremos del autobús y daremos comienzo a la caminata del día: larga, pero altamente atractiva.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO

Ese día realizaremos un recorrido circular de unos 17,7 kilómetros, con aproximadamente 555 metros de desnivel y una dificultad moderada, más quizás por la longitud del recorrido que por la dificultad en sí misma.

Gran parte de la caminata discurrirá por el interior del bosque, más frondoso en algunos momentos y algo menos en otros. Pero será sumamente agradable transitar por su interior, gozando a su vez de una exquisita tranquilidad que nos hará olvidar que estamos caminando y realizando, si cabe, un esfuerzo físico que apenas notaremos.

Ya ubicados en la denominada Casa del Monte (área recreativa-fuente), comenzamos a caminar por una ancha pista de hormigón, en ligera línea ascendente al principio, con algo más de inclinación una vez hemos cruzado el puente de las Rozas y seguimos avanzando. Afrontaremos a partir de ese momento lo que podremos considerar nuestro primer repechín, quizás el único, pues los que vendrán después serán cortos y de mínima dificultad.

A pesar de empezar a subir caminados los primeros 10 o 15 minutos, el ascenso será sumamente agradable, pues estaremos dentro del bosque, rodeados de mucho arbolado y mucho verde. Transitaremos por un bosque en el que, a lo largo del recorrido, iremos entrando y saliendo, eso sí, sin dejar en ningún momento de caminar por el interior del Parque Natural de Saja-Besaya,

Según avanzamos, la pista se irá inclinando un poco más y el panorama se irá abriendo poco a poco, permitiendo que los rayos del sol vayan entrando en el camino, aún así habrá suficiente sombra, si es que ese día el sol decide aparecer.

Rebasada esta primera parte de la subida, toda ella por una ancha pista y firme de hormigón, que nos habrá llevado unos 45 minutos, seguiremos subiendo, ya con un firme algo más empedrado, pero nada dificultoso, durante otros 20 o 25 minutos.

Superado este último y pequeño tramo de subida por la pista, la dejamos, desviándonos a la izquierda. A continuación sortearemos unos peldaños de madera y nos meteremos en un estrecho camino de tierra y piedra, prácticamente en llano, por el interior del bosque que estamos visitando.

Cuando ya llevemos caminando una media hora por dicho camino, nos desviaremos momentáneamente de la ruta que estamos siguiendo, con la intención de acercarnos a contemplar un espectacular roble: el “Roblón de Tumbao”.

Vista esta joya de la naturaleza, retomamos el sendero por el que hemos venido transitando y seguimos por el interior del bosque, ahora con un firme quizás algo más irregular y teniendo que vencer alguna pequeña dificultad.

Seguimos adelante en ligera línea descendente, con algunos tramos de pequeñas subidas, avanzando durante unos 30 minutos y bordeando la falda de la montaña. En este momento salimos del interior del bosque, aunque permanecemos dentro del parque natural, que no abandonaremos ni un solo minuto durante toda la caminata.

A continuación, nos adentramos de nuevo en el bosque, en el que, como he comentado, estaremos entrando y saliendo continuamente. Nos iremos encontrando con una flora muy variada, donde predominan el roble y el haya, además de mucho carrasco.

En el instante en que nos adentramos de nuevo en el bosque, nos pararemos para tomar el tentempié. Una vez repuestas las fuerzas, seguimos avanzando por su interior, con buen firme donde pisar, en ligera línea descendente, aunque tendremos algún pequeño tramo llano y ligeras subidas durante otros 40 minutos.

Seguidamente volvemos a salir del bosque, tónica habitual durante toda la caminata: entrada y salida del bosque, que no del parque y caminamos en llano durante unos minutos, bordeando la ladera de la montaña y sin dejar de contemplar el frondoso y extenso bosque que vemos a nuestra izquierda.

Pasado este pequeño tramo, caminaremos con algo más de arbolado, en pronunciada bajada y con un firme un tanto irregular, durante unos 20 minutos.

Superada esa incómoda bajada, continuamos por el mismo camino, adentrándonos de nuevo en lo más frondoso del bosque y afrontando enseguida una pequeña pero pendiente subida. Nada que deba preocuparnos, con un suelo algo más irregular al principio y ya más liviano según vamos avanzando.

Tras caminar otros 25 minutos, relajadamente y disfrutando del interior del bosque, nos toparemos con el gigantesco haya de la “Llana de Olar”. Sin duda, otra gran joya que nos ofrece la naturaleza.

Una vez contemplado y fotografiado esta impresionante faya, reanudamos nuestra marcha, afrontando de nuevo una pronunciada bajada, con buen firme, durante unos 20 o 25 minutos.

A esta bajada le sigue una inapreciable subida, ya no por una zona tan umbría como supone caminar por el interior del bosque, que seguimos teniendo a nuestra izquierda. Al avanzar contemplaremos su gran frondosidad y su impresionante dimensión.

Durante otros 20 o 25 minutos transitaremos de nuevo dentro del bosque, en esta tarea de entrada y salida permanente durante toda la caminata. Lo haremos en llano, si bien tendremos variados tramos de continuos subes y bajas.

Recorrido este último tramo de continuos cambios de desnivel, afrontaremos una pequeña y cómoda bajada de unos 5 o 10 minutos, rodeados de una gran cantidad de carrascos, flora muy predominante en esa zona y con gran presencia a lo largo de todo el trayecto.

De nuevo abandonamos el bosque para seguir avanzando a cielo abierto durante unos 10 minutos por la ladera de la montaña, pero sin dejar de contemplar esa impresionante masa forestal que se pierde en el horizonte.

Dejado atrás este último tramo, entramos ya en una cómoda pista, rodeados de flora a izquierda y derecha, por la que continuaremos en ligera bajada durante unos 40 minutos, hasta llegar a una bonita área recreativa.

En principio, si no se nos hace demasiado tarde, nos quedaremos allí a comer el bocata. De lo contrario, es decir, teniendo en cuenta que la caminata es quizás un poquito larga y el tiempo se nos echa encima, no descarto que podamos parar a comer un poco antes, en el interior del bosque.

Al llegar a este bonito paraje donde se encuentra el área recreativa, tan solo nos quedará desandar los aproximadamente 15 minutos recorridos al principio, cuando dimos comienzo a la caminata, para llegar de nuevo a la Casa del Monte.

Allí daremos por concluida esta larga pero atractiva caminata que, con un poco de esfuerzo, habremos realizado.

UNA RUTA SIN ALTERNATIVA

En esta ocasión, lamentándolo mucho, no puedo ofreceros una ruta alternativa para aquellos menos habituados a caminar.

Sí la tendréis en la próxima salida, que realizaremos el 31 de octubre: Senda Costera de Foz, Playa de Reinante.

DATOS DE INTERÉS

No tendréis ninguna fuente durante todo el recorrido, tan solo en el punto de partida.

Durante todo el trayecto, si el sol decide salir, no será excesivamente molesto, pues, como es lógico, al estar metidos durante la mayor parte del recorrido en el interior de un bosque, la sombra está asegurada.

La ruta, como habréis visto en el encabezamiento, se denomina Senda de los Puentes. Por ello, a lo largo del camino nos toparemos con unos cuantos, concretamente con trece. Todos ellos son muy rudimentarios, madera resbaladiza y húmeda, por lo que deberemos extremar la precaución a la hora de atravesarlos. A poder ser, y para mayor seguridad, los pasaremos de uno en uno.

SALIDAS

  • Gijón:
  • H. Begoña:7:00 horas
  • El Carmen: 7:05 horas
  • Viesques: 7:15 horas
  • Quintueles: 7:30 horas

Coste de la salida:

  • Socios: 14 €
  • No socios: 17 €

Desayuno: en cafetería junto a El Pindal.
Refrigerio: por determinar.

Para solicitar plaza, contactar con nuestra compañera Soraya, teléfono 658 473 557, o a través del WhatsApp del grupo.

Fdo. Argimiro Blanco
Presidente del Grupo de Montaña y Senderismo Pisasenderos
Quintueles – Villaviciosa

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