Empezamos con el bosque de Saja-Besaya, considerado el
más extenso de Cantabria, flanqueado por las cuencas de los ríos Saja y Besaya,
de ahí su nombre. En noviembre continuaremos con el de Burón, en el Parque Regional
de Riaño y Mampodre (León) y el de Fabucao, en el Parque Natural de Redes.
Con la intención de cumplir con nuestro objetivo, el
próximo sábado 10 de octubre de 2026 nos desplazaremos hasta el pueblo de
Cabezón de la Sal. Lo cruzaremos y seguiremos un poco más adelante hasta
alcanzar el pequeño pueblo de Ucieda. También lo atravesaremos hasta que, unos
tres kilómetros más adelante, lleguemos a la zona conocida como la Casa del
Monte.
Bonito paraje, con mucho arbolado, mucho verde,
abundante agua y varias áreas recreativas. En este punto, nos bajaremos del
autobús y daremos comienzo a la caminata del día: larga, pero altamente
atractiva.
DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO
Ese día realizaremos un recorrido circular de unos 17,7 kilómetros, con aproximadamente 555 metros de desnivel y una
dificultad moderada, más quizás
por la longitud del recorrido que por la dificultad en sí misma.
Gran parte de la caminata discurrirá por el interior
del bosque, más frondoso en algunos momentos y algo menos en otros. Pero será
sumamente agradable transitar por su interior, gozando a su vez de una
exquisita tranquilidad que nos hará olvidar que estamos caminando y realizando,
si cabe, un esfuerzo físico que apenas notaremos.
Ya ubicados en la denominada Casa del Monte (área
recreativa-fuente), comenzamos a caminar por una ancha pista de hormigón, en
ligera línea ascendente al principio, con algo más de inclinación una vez hemos
cruzado el puente de las Rozas y seguimos avanzando. Afrontaremos a partir de
ese momento lo que podremos considerar nuestro primer repechín, quizás el
único, pues los que vendrán después serán cortos y de mínima dificultad.
A pesar de empezar a subir caminados los primeros 10 o
15 minutos, el ascenso será sumamente agradable, pues estaremos dentro del
bosque, rodeados de mucho arbolado y mucho verde. Transitaremos por un bosque
en el que, a lo largo del recorrido, iremos entrando y saliendo, eso sí, sin
dejar en ningún momento de caminar por el interior del Parque Natural de
Saja-Besaya,
Según avanzamos, la pista se irá inclinando un poco
más y el panorama se irá abriendo poco a poco, permitiendo que los rayos del
sol vayan entrando en el camino, aún así habrá suficiente sombra, si es que ese
día el sol decide aparecer.
Rebasada esta primera parte de la subida, toda ella
por una ancha pista y firme de hormigón, que nos habrá llevado unos 45 minutos,
seguiremos subiendo, ya con un firme algo más empedrado, pero nada dificultoso,
durante otros 20 o 25 minutos.
Superado este último y pequeño tramo de subida por la
pista, la dejamos, desviándonos a la izquierda. A continuación sortearemos unos
peldaños de madera y nos meteremos en un estrecho camino de tierra y piedra,
prácticamente en llano, por el interior del bosque que estamos visitando.
Cuando ya llevemos caminando una media hora por dicho
camino, nos desviaremos momentáneamente de la ruta que estamos siguiendo, con
la intención de acercarnos a contemplar un espectacular roble: el “Roblón de Tumbao”.
Vista esta joya de la naturaleza, retomamos el sendero
por el que hemos venido transitando y seguimos por el interior del bosque,
ahora con un firme quizás algo más irregular y teniendo que vencer alguna
pequeña dificultad.
Seguimos adelante en ligera línea descendente, con
algunos tramos de pequeñas subidas, avanzando durante unos 30 minutos y
bordeando la falda de la montaña. En este momento salimos del interior del
bosque, aunque permanecemos dentro del parque natural, que no abandonaremos ni
un solo minuto durante toda la caminata.
A continuación, nos adentramos de nuevo en el bosque,
en el que, como he comentado, estaremos entrando y saliendo continuamente. Nos iremos
encontrando con una flora muy variada, donde predominan el roble y el haya,
además de mucho carrasco.
En el instante en que nos adentramos de nuevo en el
bosque, nos pararemos para tomar el tentempié. Una vez repuestas las fuerzas,
seguimos avanzando por su interior, con buen firme donde pisar, en ligera línea
descendente, aunque tendremos algún pequeño tramo llano y ligeras subidas
durante otros 40 minutos.
Seguidamente volvemos a salir del bosque, tónica habitual
durante toda la caminata: entrada y salida del bosque, que no del parque y
caminamos en llano durante unos minutos, bordeando la ladera de la montaña y
sin dejar de contemplar el frondoso y extenso bosque que vemos a nuestra
izquierda.
Pasado este pequeño tramo, caminaremos con algo más de
arbolado, en pronunciada bajada y con un firme un tanto irregular, durante unos
20 minutos.
Superada esa incómoda bajada, continuamos por el mismo
camino, adentrándonos de nuevo en lo más frondoso del bosque y afrontando
enseguida una pequeña pero pendiente subida. Nada que deba preocuparnos, con un
suelo algo más irregular al principio y ya más liviano según vamos avanzando.
Tras caminar otros 25 minutos, relajadamente y
disfrutando del interior del bosque, nos toparemos con el gigantesco haya de la
“Llana de Olar”. Sin
duda, otra gran joya que nos ofrece la naturaleza.
Una vez contemplado y fotografiado esta impresionante
faya, reanudamos nuestra marcha, afrontando de nuevo una pronunciada bajada,
con buen firme, durante unos 20 o 25 minutos.
A esta bajada le sigue una inapreciable subida, ya no
por una zona tan umbría como supone caminar por el interior del bosque, que seguimos
teniendo a nuestra izquierda. Al avanzar contemplaremos su gran frondosidad y
su impresionante dimensión.
Durante otros 20 o 25 minutos transitaremos de nuevo
dentro del bosque, en esta tarea de entrada y salida permanente durante toda la
caminata. Lo haremos en llano, si bien tendremos variados tramos de continuos
subes y bajas.
Recorrido este último tramo de continuos cambios de
desnivel, afrontaremos una pequeña y cómoda bajada de unos 5 o 10 minutos,
rodeados de una gran cantidad de carrascos, flora muy predominante en esa zona
y con gran presencia a lo largo de todo el trayecto.
De nuevo abandonamos el bosque para seguir avanzando a
cielo abierto durante unos 10 minutos por la ladera de la montaña, pero sin dejar
de contemplar esa impresionante masa forestal que se pierde en el horizonte.
Dejado atrás este último tramo, entramos ya en una
cómoda pista, rodeados de flora a izquierda y derecha, por la que continuaremos
en ligera bajada durante unos 40 minutos, hasta llegar a una bonita área
recreativa.
En principio, si no se nos hace demasiado tarde, nos
quedaremos allí a comer el bocata. De lo contrario, es decir, teniendo en
cuenta que la caminata es quizás un poquito larga y el tiempo se nos echa
encima, no descarto que podamos parar a comer un poco antes, en el interior del
bosque.
Al llegar a este bonito paraje donde se encuentra el
área recreativa, tan solo nos quedará desandar los aproximadamente 15 minutos
recorridos al principio, cuando dimos comienzo a la caminata, para llegar de
nuevo a la Casa del Monte.
Allí daremos por concluida esta larga pero atractiva
caminata que, con un poco de esfuerzo, habremos realizado.
UNA RUTA SIN ALTERNATIVA
En esta
ocasión, lamentándolo mucho, no puedo ofreceros una ruta alternativa para
aquellos menos habituados a caminar.
Sí la
tendréis en la próxima salida, que realizaremos el 31 de octubre: Senda Costera de Foz, Playa de Reinante.
DATOS DE INTERÉS
No tendréis
ninguna fuente durante todo el recorrido, tan solo en el punto de partida.
Durante todo el trayecto, si el sol decide salir, no será excesivamente molesto, pues, como es lógico, al estar metidos durante la mayor parte del recorrido en el interior de un bosque, la sombra está asegurada.
La ruta, como habréis visto en el encabezamiento, se denomina Senda de los Puentes. Por ello, a lo largo del camino nos toparemos con unos cuantos, concretamente con trece. Todos ellos son muy rudimentarios, madera resbaladiza y húmeda, por lo que deberemos extremar la precaución a la hora de atravesarlos. A poder ser, y para mayor seguridad, los pasaremos de uno en uno.
SALIDAS
- Gijón:
- H. Begoña:7:00 horas
- El
Carmen: 7:05
horas
- Viesques: 7:15 horas
- Quintueles: 7:30 horas
Coste de la
salida:
- Socios: 14 €
- No socios: 17 €
Desayuno: en cafetería junto a El Pindal.
Refrigerio: por determinar.
Para
solicitar plaza, contactar con nuestra compañera Soraya, teléfono 658
473 557, o a través del WhatsApp del grupo.
Fdo. Argimiro
Blanco
Presidente del Grupo de Montaña y Senderismo Pisasenderos
Quintueles – Villaviciosa

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