martes, 30 de septiembre de 2025

ENTRE HISTORIA Y PAISAJES: RUTA POR SAJAMBRE Y SENDA DEL ARCEDIANO


El pasado sábado 20 de Septiembre, disfrutamos de una nueva salida del grupo, esta vez por tierras de Sajambre, en el corazón de los Picos de Europa. Nuestro recorrido incluía parte de la famosa Senda del Arcediano, de la que aprendimos más en el Centro de Información La Fonseya, en Oseja de Sajambre.

El día comenzó con parada en Cangas de Onís para desayunar y reunir energías antes de afrontar la jornada. Desde allí seguimos carretera arriba, atravesando el sinuoso Puerto del Pontón y el impresionante Desfiladero de los Beyos, dos escenarios que ya por sí solos hacen que el viaje merezca la pena.

En Oseja nos esperaba la visita guiada al centro “La Fonseya”. Allí vimos vídeos y recibimos explicaciones sobre la flora y fauna del valle de Sajambre, la historia de la formación de los Picos de Europa, y la figura de Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa, que tanto tuvo que ver en la declaración del Parque Nacional en 1918. También nos contaron de dónde viene el nombre de la Senda del Arcediano: se debe a Pedro Díaz de Oseja, arcediano de Villaviciosa en el siglo XVII, quien dejó en su testamento que parte de sus rentas se destinasen al mantenimiento del camino, sufragando con ello reparaciones y mejoras.


Tras la interesante visita, salimos dirección Ribota de Abajo por un sendero cómodo y agradable. Tras pasar el pueblo, la ruta empezó a ganar pendiente, y con el sol apretando algunos compañeros ralentizaron la marcha porque las fuerzas iban justas. Tocó entonces la primera parada para descansar y tomar un refrigerio.

Continuamos hacia Soto de Sajambre, un pueblo precioso, de arquitectura tradicional y balcones llenos de flores. En él destaca la histórica Escuela-Museo Félix de Martino, fundada a finales del XIX por un indiano que había hecho fortuna en México. Su imponente edificio, al pasar frente a él, me recordó a esas construcciones que aparecen en las películas de antiguos orfanatos, con ese aire solemne y un punto misterioso. Hoy funciona como museo y es un símbolo del valor que siempre tuvo la educación en la zona.

SOTO DE SAJAMBRE

ESCUELA-MUSEO FÉLIX DE MARTINO

En Soto comenzó a llover, lo que nos hizo temer por la parada de la comida. Sin embargo, ya en el ascenso hacia el Mirador de los Porros la lluvia fue remitiendo. Este tramo discurre por una pista forestal, entre un frondoso hayedo y algunos robles centenarios que hicieron, que esta vez, la subida fuera más llevadera que la anterior.


Comer en el mirador fue un auténtico regalo: desde allí se visualiza el valle de Sajambre, con sus pueblos esparcidos, y cumbres como la Pica Ten o la Pica Beza, además de la majada de Vegabaño. Aunque las nubes bajas nos tapaban parte del paisaje, poder disfrutar del lugar fue una experiencia única. La sobremesa, como es habitual, tuvo un toque especial gracias a las pastas caseras de Celia, repartidas por Hernán con su humor de siempre.

Después retomamos el camino de bajada hacia Oseja. Durante el trayecto hicimos una breve parada en la Cueva de Buseco, una cavidad de gran interés geológico, famosa por sus formaciones de estalactitas y estalagmitas y por la presencia de colonias de murciélagos. En este tipo de espacios conviene siempre recordar que no se debe tocar ni alterar nada y que hay que evitar molestar a los animales que allí viven.


CUEVA DE BUSECO

Seguimos hasta la Ermita de San Roque, que encontramos cerrada, y poco después alcanzamos de nuevo Oseja. Allí, ya más relajados, nos descalzamos las botas y compartimos el refrigerio de fin de ruta, y la foto de grupo que esta vez nos habíamos olvidado hacer durante el recorrido.

A pesar de la lluvia intermitente, la jornada resultó redonda: buena ruta, historia, paisajes de primera y, sobre todo, la convivencia y el buen humor de siempre. Al final, lo mejor de estas salidas es poder disfrutar de los buenos momentos que nos regalan siempre los Picos de Europa.


¡Hasta la próxima aventura!

Para ver la descripción de nuestro recorrido AQUÍ


Video de la ruta:

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sábado, 27 de septiembre de 2025

FOZ DE MELORDAÑA (CASO) PARQUE NATURAL DE REDES

 



   ¡¡APLAZADA AL 11 DE OCTUBRE!!

El 4 de Octubre, retomaremos esta salida que 26 de Abril tuvimos que suspender por la cantidad de agua que bajaba por la Foz. Esta ruta discurre por el Concejo de Caso, Parque Natural de Redes, de 12,8 km, dificultad moderada y desnivel positivo acumulado de 649 m. De igual manera que las  realizadas hasta la fecha, esta tampoco dejará indiferente a nadie. Quien se anime a realizarla, se verá gratamente sorprendido por la gran belleza que nos ofrece todo el maravilloso entorno, con muchísimo verde, caudaloso río bajando originando pequeñas y continuas cascadas e impresionantes montañas que rodean a la espectacular Foz de Melordaña, que si bien es verdad que nos quitará el sentido en tanto la estemos cruzando/subiendo, también nos hará sufrir un poquito más de lo habitual.


Pero que nadie se preocupe, puesto que tendréis a vuestra disposición, un equipo de magníficos colaboradores de apoyo en ruta, a fin de evitar que sufráis más de la cuenta y sobre todo para que podáis superar con su ayuda y la mía, cualquier contingencia que pueda darse durante la angosta y pronunciada subida por el desfiladero y sobre todo para que podáis atravesarlo con máxima seguridad. Y luego, una vez alcanzado el alto y superado este impresionante y dificultoso desfiladero, convendréis conmigo, que os habrá merecido mucho la pena, haber  afrontado un nuevo reto.

Que os vaya subiendo poco a poco el listón y con ello la dificultad según vamos realizando nuevas rutas, no quiere decir que aumente el riesgo. Controlarlo, siempre será nuestra principal preocupación. Debo deciros, que cuando hicimos la previa, he dudado si  procedía meteros en ese espectacular desfiladero o dejarlo tan solo para los más avezados montañeros del Grupo, pero comentándolo con mi equipo de colaboradores y tras haber valorado pros y contras, hemos  convenido conjuntamente, que a pesar de la dificultad que esta aventura supone, no deberíamos privaros de poder disfrutar de esta gran maravilla de la naturaleza. Para que así sea, pondremos todo nuestro esfuerzo para que podáis conseguirlo con el mínimo riesgo. Quienes tenéis vértigo, no deberéis preocuparos, pues no hay precipicio alguno.

Por tanto, os invito a que no dejéis pasar esta oportunidad, aunque también esté en la obligación de advertiros  que no se trata de un simple paseo. Antes de llegar a la Foz, todos habremos tenido que realizar un considerable esfuerzo y haber  sufrido cada uno lo suyo, como comprobaréis a continuación en la descripción del recorrido. Por ello, no puedo dejar de  recordaros, que cada cual debe medir sus fuerzas. Puede que esta ruta no sea adecuada,  para personas no habituadas a caminar absolutamente nada. Quién quiera disfrutar de las bondades que nos ofrece la naturaleza, quiera  beneficiarse de ellas y a su vez, sienta el deseo de querer  acompañarnos, deberá molestarse y sacrificarse un poquito, caminando al menos, una hora al día. De no ser así,  puede que lo pase mal y no disfrute todo lo que podría disfrutar. A pesar de lo livianas que son todas  las rutas que tengo el gusto de planificar para todos vosotros, no debemos olvidarnos que estamos en Asturias y no hay caminata que no tenga algún que otro repechín.

Descripción de la ruta: Una vez hemos llegado al pueblo casín de Orlé (fuente para repostar), comenzaremos a caminar,  afrontado ya inmediatamente, el que será nuestro primer repechín del día por cómoda pista de piedra fija/tierra, con algunos falsos llanos que nos irán aliviando, si cabe, un poco más la subida. Tras caminar una hora  aproximadamente, cruzaremos un puente. En ese momento, el firme pasará a ser de hormigón durante un buen rato y lo que es  peor,  éste se volverá un poco más empinado, por lo que  podremos considerar que estaremos ante el segundo repechín o ante  una continuación del primero. En todo caso, lo que si tendremos que hacer, es suavizar un poco el ritmo de subida, a fin de no agotarnos  más de la cuenta.

Por ese tramo hormigonado, estaremos subiendo unos 15/20'. Librado el mismo, seguiremos avanzando sobre un firme más cómodo, quizás con un poquito menos  de  inclinación que el tramo que acabamos de superar,  pero siempre mirando hacia arriba. Cuando ya hemos caminado otra hora desde que cruzamos el puente previo al tramo hormigonado, llegaremos al refugio de cazadores. Durante ese lento caminar en subida, sin duda asequible para todos, pero con un determinado y mínimo nivel de esfuerzo, nos iremos deleitando con el sonido del agua del río Orlé que baja de la montaña con muchísima fuerza, originando  pequeñas y continuas  cascadas. El ir oyendo el rugir del agua del  río en todo momento, nos causará un efecto psicológico, que nos hará olvidarnos por momentos, que estamos subiendo.

Tan pronto hayamos superado el refugio de cazadores, seguiremos avanzando en llano, probablemente con algo de barro, (dependerá de cómo se haya comportado el tiempo en los días previos a la caminata), para ya enseguida, meternos en muy ligera subida por un estrecho camino algo pindio, pero perfectamente superable, hasta llegar al punto culminante del día, alcanzar la  majestuosa Foz de Melordaña. En ese punto al que espero y confío que todos podamos llegar, nos pararemos a tomar el tentempié.

Una vez hayamos descansado un buen rato en tal hermoso lugar, según mencioné al principio y dependiendo de cómo os encontréis, decidiremos si nos comportamos todos como unos valientes y cruzamos la Foz o por el contrario algunos de vosotros, emprendereis el camino de vuelta por el mismo camino que hemos subido, hasta llegar de nuevo a Orlé. No obstante, como también os he comentado, tanto mi equipo de colaboradores como yo mismo,  estamos convencidos que con nuestra ayuda y un poco de voluntad por vuestra parte, podréis superar con éxito ese dificultoso tramo de subida y podréis disfrutar de ese descomunal desfiladero durante una hora aproximadamente. Creo sinceramente que os merecerá la pena. De hacerlo, habréis superado otro importantísimo reto en grupo.

Tras la subida por el  interior de la Foz entre dos gigantescas rocas y  después de alcanzar lo más alto de la misma, llegaremos a una gran majada, caminaremos por ella durante unos minutos y enseguida nos meteremos en nueva pista con buen firme por la que caminaremos en ligera subida durante otra media hora. En ese momento, estaremos de suerte, ya no tendremos que subir nada más. Seguiremos por misma pista durante una hora y en bajada, hasta darle la vuelta a la montaña y llegar de nuevo al refugio de los cazadores por el que ya hemos pasado anteriormente.

En ese momento, habremos concluido la parte circular del circuito. A partir de ahí, tan solo nos quedará desandar el tramo de subida que hemos realizado hasta el mencionado refugio de cazadores, ahora a la inversa, en bajada, hasta llegar de nuevo a Orlé. Será una bajada muy placentera, oyendo de nuevo el rugir del agua del río, salvo el tramo hormigonado que tuvimos que soportar en la subida y que al tener un considerado desnivel, hará sufrir un poquito nuestras rodillas.

Superado ese pequeño y sufrido tramo de  hormigón, cruzaremos de nuevo el puente, y ahí mismo, en principio pegados al río, nos quedaremos a comer el bocata. Una vez hayamos comido y descansado y si acaso refrescado un poco los pies en el río, seguiremos por la misma pista en ligera bajada hasta dar por concluida la marcha en el mismo punto donde unas horas antes la comenzábamos. Con el objetivo ya cumplido, tan solo nos quedará ir a  tomar el refrigerio todos  juntos, que sin duda, nos lo habremos merecido.

Alternativa: Orlé - Comienzo Foz de Melordaña sin cruzarla - Orlé. Ida y vuelta, 9 km por cómoda pista, salvo un pequeño tramo por estrecho camino. 4,5 km de subida, 4,5 km de bajada. Apta para cualquier persona acostumbrada a caminar con moderado desnivel.

Salida: Quintueles 7:30, Viesques 7:45, Campos 7:55, Begoña 8:00.
Desayuno en Riaño-Langreo

Para confirmar salida, ponerse en contacto con Soraya, tfno 658473557, o a través del WhatsApp del Club.

Socio 13 € / No socio 16 €

En esta ocasión, por cuestiones de la ctra,  no será posible contar con el bus de 68 plazas. Por tanto, el cupo queda fijado en 55 plazas. De agotarse éstas y teniendo en cuenta que empezaremos y finalizaremos  en el mismo punto, quedaría autorizado el desplazamiento en coche particular.


Fdo.- Argimiro Blanco

Presidente Grupo Montaña Pisasenderos    


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jueves, 18 de septiembre de 2025

DE ESPINAMA AL REFUGIO DE ÁLIVA: MONTAÑA Y COCIDO LEBANIEGO EN LOS PICOS DE EUROPA

 

HOTEL-REFUGIO DE ÁLIVA

El día comenzó con algún contratiempo. El autocar que debía recoger a nuestros compañeros de Quintueles se averió nada más salir de la cochera, lo que obligó a esperar a que enviaran otro vehículo. Los caminantes que salimos desde Gijón lo hicimos a la hora prevista y todos nos reencontramos en La Franca, donde desayunamos antes de continuar viaje.

Todavía quedaba un buen trecho hasta Espinama y, por el camino, tocó atravesar el desfiladero de La Hermida, en obras desde hace tiempo. Temíamos que los retrasos fueran mayores, pero al final lo cruzamos con menos demora de la esperada. En Potes se quedaron algunos compañeros, que prefirieron disfrutar de un paseo por el bonito pueblo. Callejearon por sus calles empedradas, sacaron fotos en sus rincones más pintorescos y, para su sorpresa, coincidieron con el concurso de pintura rápida que se celebra allí cada año y que llena el pueblo de artistas y caballetes . Una experiencia diferente que dio un color especial a su visita, mientras el resto seguimos hasta Espinama para comenzar la caminata hacia el refugio de Áliva.

       

Nada más bajar del autobús en Espinama, vivimos un desagradable episodio. Varios compañeros, mientras se preparaban para iniciar la ruta, apoyaron un momento las mochilas en los bancos de madera situados junto a la tienda Casa Clara. De manera inesperada, el propietario salió gritando de forma desproporcionada y con unos modales nada propios de alguien que atiende al público. Ya habíamos tenido constancia de esta actitud cuando, en su momento, hicimos el reconocimiento previo de la ruta y tuvimos la no muy brillante idea de entrar a comprar alguna cosa, por lo que desde aquí desaconsejamos absolutamente la visita a este establecimiento.

Superado este mal rato, emprendimos la subida hacia Áliva. La pendiente es continua y exigente, pero el día acompañó: el sol no apretó demasiado y el paisaje ante nuestros ojos, fue un regalo a cada paso. Poco a poco fuimos ganando altura y las vistas sobre el macizo central de los Picos de Europa se abrían cada vez más, con las cumbres de Peña Vieja y Peña Olvidada como telón de fondo. 




En el camino nos cruzamos con un grupo de burrinos muy simpáticos y sociables, que se acercaron sin miedo, y nos regalaron un momento entrañable y alguna que otra foto divertida antes de seguir avanzando.


En una de las paradas para descansar y reponer fuerzas junto a una fuente, una abeja picó en la pierna a una compañera. Afortunadamente, pudo quitarse el aguijón enseguida y la cosa no pasó de un susto. Tras un breve descanso, continuamos la ascensión.



En el refugio nos esperaban los que habían optado por subir en taxi de montaña desde Espinama, después de su paseo por Potes. Reunidos ya todos, pasamos al comedor para disfrutar de un auténtico cocido lebaniego. Estaba exquisito, no le faltó detalle, servido con generosidad, la sopa calentita, los garbanzos en su punto y la carne abundante, todo ello acompañado de la amabilidad y el buen hacer del personal del refugio, que nos atendió de maravilla y consiguió que nos sintiéramos como en casa. Una comida así, en un lugar tan especial y bien servida, se convirtió en todo un privilegio.












COCIDO LEBANIEGO

Tras la foto de grupo, algunos emprendimos la bajada a pie, mientras otros optaron de nuevo por el taxi. Quienes se quedaron un rato más en el refugio aprovecharon para dar un paseo por los alrededores y acercarse hasta la llamada "Casita del Rey" o “Chalet Real”. Esta pequeña construcción se levantó a comienzos del siglo XX para acoger las estancias de Alfonso XIII durante sus cacerías en la zona, y aún hoy sorprende encontrarla en este rincón de montaña.


CASITA DEL REY



El regreso a Espinama lo hicimos combinando parte del camino de subida con un desvío por el bosque en los invernales de Igüedri. Allí nos encontramos con un hayedo precioso y muy agradable. Finalmente, llegamos al pueblo, donde nos esperaba el autobús y también los compañeros que habían bajado en taxi.

Ya todos juntos, pusimos rumbo a Unquera, para realizar la parada del refrigerio fin de ruta y para intercambiar impresiones y anécdotas de otra jornada de senderismo, montaña y buena mesa.


¡Hasta la próxima aventura!

Video de la ruta:

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